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Cartas al director

Gracias, Álvaro

¿Es necesario ponerle cara a un aficionado de entre los miles que celebraron en Madrid y en toda España el gran éxito de la selección española?

Para las personas con discapacidad intelectual, para sus familias y para los que tenemos la suerte de compartir nuestro día a día con ellos, es más que necesario.

En muchas ocasiones tenemos la sensación de que las personas con discapacidad intelectual poseen el don maldito de la invisibilidad, pero ayer gracias a Álvaro, el entusiasta hijo de Vicente del Bosque, estuvimos muy bien representados.

Álvaro fue un aficionado más, un deportista más, un ciudadano más; su discapacidad no fue ningún obstáculo, nunca debe serlo y Álvaro ayer nos lo recordó.

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