Alumnos de Ingeniería emulan con un 'fórmula' a Alonso

Tecnum diseña un bólido que competirá en Silverstone

La joven escudería Tecnum Motosport tiene casi tanto mérito como la prestigiosa Ferrari. La forman un grupo de estudiantes de Ingeniería que ha diseñado "desde cero" un monoplaza que competirá este próximo fin de semana en el circuito británico de Silverstone. Siguen el rebufo de Fernando Alonso, pero en un orden más modesto. Han sustituido el caballo rampante por el logo de Donostia 2016.

Una treintena de alumnos del campus donostiarra de Tecnum, de la Universidad de Navarra, presentó ayer y puso a prueba el bólido que participará en la prestigiosa prueba internacional Fórmula Student, donde se darán cita un centenar de equipos universitarios europeos.

Andoni Medina, uno de los responsables del proyecto, hizo ayer las veces de Alonso en un improvisado circuito para la ocasión en el hotel Costa Vasca de San Sebastián. "Tiene algunos problemas de motor", dijo tras dar una vuelta a trompicones. Se puso al volante de un prototipo "artesanal" fabricado a partir del motor de una moto Suzuki GSXR600 de 115 centímetros cúbicos y una relación peso-potencia "similar al de un coche deportivo de alta gama", explicó Medina.

Es un monoplaza con el motor de una moto que alcanza 130 km/h

Con un presupuesto de 60.000 euros -cinco veces inferior al de muchos competidores- han logrado ensamblar las piezas de monoplaza que pasa 200 kilos -tres veces menos que un fórmula uno- y puede alcanzar los 130 kilómetros por hora. Del modelo que realizaron el año pasado sólo han mantenido el motor, las llantas y el volante.

Medina estuvo acompañado por otros nueve miembros del equipo, además del director del Departamento de Automoción de Tecnum, Jordi Viñolas. En Silverstone, los monoplaza se someterán a una prueba de aceleración lateral, consistente en recorrer un circuito con forma de ocho; otra de aceleración lineal, donde esperan hacer la distancia de 75 metros en menos de cuatro segundos; una tercera de autocross que premiará la vuelta más rápida; y una última, en la que se medirá la fiabilidad del coche, que deberá mantener su integridad sin problemas mecánicos durante 22 kilómetros.

También puntuará la estética y el diseño. Los jóvenes ingenieros deberán defender ante un jurado la viabilidad industrial del modelo, y probar que sería rentable comercializar 1.000 unidades al año.

La concejal Marisol Garmendia afirmó que el proyecto cuenta con el respaldo de la candidatura de San Sebastián a Capital Cultural Europea en 2016 porque se trata de una iniciativa que genera "olas de energía ciudadana" al igual que el eslogan de este proyecto cultural.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 13 de julio de 2010.

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