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Reportaje:talentos

El pipiolo que ama las tres notas de Norah Jones

Pablo Máez asombra con un primer disco de folk acústico y en inglés

Tiene 23 años y una novia japonesa, practica el boxeo tailandés y aborrece el fútbol, se deja barba "por pura pereza" pero no renuncia a piercings ni pendientes y cuenta entre sus ídolos musicales a personajes que sus antiguos compañeros de clase no conocen: Ray Lamontagne, Amos Lee, Norah Jones, Marc Cohn, Fink. Este murciano extraterrestre se hace llamar Pablo Máez y no mucho tiempo atrás tocaba la batería en un grupo hardcore "malísimo" de París. Hoy es uno de los cantautores más sorprendentes y prometedores de la escena peninsular.

"Un buen día comprendí que la batería no era el instrumento más creativo y que la guitarra, además, se podía trasladar más fácilmente de una ciudad a otra. Ahí empezó todo", relata Pablo Matías López, este pipiolo de San Javier que combate la timidez con un discurso pasional y volcánico. Casi nadie había oído hablar de él hace apenas un par de meses, cuando se presentó al Certamen Nacional de Cantautores Cantigas de mayo, donde concurren más de noventa participantes. Arrasó. La noche que le entregaban el primer premio (4.000 euros), en la localidad murciana de Ceutí, Jorge Drexler le contemplaba estupefacto desde un extremo del escenario. "Agradecí mucho su felicitación. Me dijo que le sonaba muy fresquito".

Pablo siempre fue el raro, el creativo, el culo inquieto de la pandilla. "Mis amigos pensaban que sería gay y más tarde que estaba loco. Ahora sienten hacia mí una cierta admiración", admite azorado. Dice que la vida le cambió el día que descubrió la web Last.fm, que permite escuchar millones de canciones y establecer relaciones entre artistas. "No sé cómo hacíais antes".

Sus primeras ocho composiciones -folk acústico, sereno y encantador en inglés- ya pueden escucharse en el EP When I was a kid. "Sí, ya sé que el título puede sonar chocante para mi edad, pero añoro esa felicidad ignorante de la infancia. Entonces no me hacía falta saber nada de política, fútbol, guerras o cambios climáticos".

Proviniendo del mundo ruidoso y furibundo del heavy, Pablo Máez ha descubierto ahora el encanto de lo sencillo. "Escucho a Norah Jones y pienso que utiliza tres notas escasas, pero esas tres notas parecen caídas del cielo". Hay algo de bucólico en toda la evolución de este chaval que apenas sale de fiesta ("No soporto la música tan alta") y menciona Alejandro, de Lady Gaga, como una de las peores canciones que ha escuchado nunca. "Tampoco soy un bohemio que vista poncho y frecuente comunas, aunque he practicado el nudismo e intento no malgastar".

No sabe si en el futuro podrá "llenar el frigorífico" con sus canciones, pero por ahora sigue encerrándose a componer casi a diario. "El mundo es una catástrofe y el ser humano siempre cae en el egocentrismo. Pero aunque el hombre no se salve, la música sí. Es un fenómeno mágico que no le hace daño a nadie".

El cantautor murciano Pablo Máez.
El cantautor murciano Pablo Máez.

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