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Necrológica:

Algirdas Brazaukas, primer presidente lituano pos-URSS

Tras la independencia, consiguió para su país buenas relaciones con Rusia

Algirdas Brazaukas, quien en 1993 se convirtió en el primer presidente elegido en comicios directos, libres y democráticos después de la independencia de Lituania de la URSS, murió el sábado, 26 de junio, en su casa, en Vilna, a los 77 años, según anunció su esposa, Kristina Brazauskiene. Sufría de cáncer de próstata.

Nacido el 22 de septiembre de 1932 en Rokiskis (norte de Lituania), en una familia de funcionarios, fue líder del Partido Comunista lituano. Comenzó a exigir al Kremlin más independencia económica y política en los años ochenta, cuando la perestroika de Mijaíl Gorbachov dominaba la vida política soviética.

Su posición independentista le granjeó una gran popularidad en la pequeña república báltica. Hizo caso omiso de las amenazas de Moscú, rompió con el Partido Comunista de la URSS y fundó el Partido Laborista, que después se uniría a los socialdemócratas para formar una de las organizaciones políticas clave posteriores a la dictadura bolchevique.

Los nacionalistas le criticaron por haber colaborado con el "régimen soviético de ocupación", pero se mantuvo como uno de los políticos más populares de Lituania. Esto le garantizó la victoria en las elecciones presidenciales de 1993. En 1992 había sido elegido jefe del Parlamento. Pese a este apoyo popular, decidió no competir por un segundo mandato en 1998 y anunció su retiro de la política activa. Sin embargo, regresó triunfante en 2001 para ser primer ministro. En 2006, lo dejó a raíz de una crisis política.

Durante su presidencia, Lituania tomó rumbo hacia la integración en la OTAN y la Unión Europea, organizaciones en las que el país fue aceptado en 2004. "La memoria del primer presidente de Lituania elegido en votación directa después del restablecimiento de su independencia, de su personalidad fuerte y carismática, quedará por largo tiempo en los corazones de los lituanos", ha dicho ahora la presidenta Dalia Grybauskaite.

Valdis Dombrovskis, primer ministro de Letonia, subrayó que su país también lo recordará: "El nombre de Brazaukas es bien conocido y siempre quedará en la memoria de los letones. El papel desempeñado por este político en el fortalecimiento de la unidad de los países bálticos durante la recuperación de la independencia fue sumamente importante. Fue un auténtico patriota y así lo recordarán en Letonia".

Patriota sí, pero nacionalista, no. Su papel en las difíciles relaciones que los países del Báltico establecieron con la nueva Rusia en los primeros años de su independencia también fue fundamental. Gracias en gran medida a Brazauskas, las relaciones de Moscú con Vilna fueron más productivas y positivas que las que el Kremlin pudo construir con los estonios y letones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 28 de junio de 2010