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Interior y PP aceleran la reforma electoral para cerrar el paso a Batasuna

La izquierda 'abertzale' pediría el voto a EA si los tribunales le impiden participar

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el responsable del PP, Federico Trillo, acelerarán la reforma de la Ley Electoral para cerrar el paso a la izquierda abertzale que tratará de presentarse a las próximas elecciones municipales. Ambos temen, sobre todo tras el acuerdo de "colaboración estratégica" que la izquierda abertzale firmó el pasado domingo en Bilbao con Eusko Alkartasuna, un partido independentista y legal, que la formación radical haga una nueva maniobra para introducirse en los ayuntamientos del País Vasco.

Fuentes próximas a ambas formaciones señalan que su intención es que Eusko Alkartasuna y la izquierda abertzale concurran por separado a las elecciones municipales y forales de mayo de 2011 y, en el supuesto de que los tribunales impidan la participación de la formación radical, es muy probable que pida el voto para EA. De materializarse esta hipótesis, una reforma de la Ley Electoral tendría muy difícil impedir que un partido se beneficiara de los votos de una formación ilegal, como pretenden algunas instancias conservadoras.

Batasuna aseguró a EA que condenará atentados graves de ETA si se producen

Rufi Etxeberria dice que la banda está obligada a asumir las "vías pacíficas"

La propuesta que ofrece Rubalcaba a Trillo -la próxima semana se reunirán para reformar la Ley Electoral- consiste en impedir lo que sucedió en el pasado con el PCTV (Partido Comunista de las Tierras Vascas) y ANV (Acción Nacionalista Vasca). La reforma permitirá perder el acta a los electos cuyo partido haya sido ilegalizado con posterioridad a su elección. De haber estado vigente esa reforma las parlamentarias del PCTV y los ediles de ANV hubieran perdido su escaño.

La reforma cuenta con el rechazo de todo el nacionalismo vasco, incluido el PNV, que en su día fue reacio a la Ley de Partidos, y es contrario a poner más obstáculos a la participación electoral de la izquierda abertzale cuando en la formación ilegal se aprecian movimientos contrarios a la violencia. Así, la izquierda abertzale ha asegurado a su "socio estratégico", EA, que condenará los atentados de ETA si la banda no asume la decisión mayoritaria de apoyo a las "vías pacíficas y políticas" de la formación radical.

La izquierda abertzale confía en no verse obligada a cumplir con el compromiso adquirido con Eusko Alkartasuna y que ETA no cometa ningún atentado de la suficiente gravedad -no lo hace desde julio de 2009- como para tener que condenarlo. En diciembre de 2008, EA rompió las conversaciones con la izquierda abertzale sobre el "polo soberanista", tras el asesinato por ETA del empresario guipuzcoano, Ignacio Uría, y la ausencia de condena de la formación radical.

Ahora, el círculo del asesor surafricano de la izquierda abertzale, Brian Currin, calcula que ETA -que no ha emitido ningún comunicado desde abril- se pronunciará sobre una "tregua verificable" en julio. Sectores tradicionales de la izquierda abertzale sitúan el nuevo comunicado en septiembre debido a las disensiones que hay en ETA sobre el alcance de la tregua pues la "tregua verificable", según fuentes de la izquierda abertzale, equivaldría al desarme. Interior, más escéptico, admite que ETA no sólo está paralizada por el acoso policial que padece. Tampoco quiere, en este momento, según Interior, enfrentarse con la voluntad mayoritaria de la izquierda abertzale, favorable a las "vías políticas y pacíficas".

En este sentido, Rufi Etxeberria, portavoz de la izquierda abertzale tras el encarcelamiento de Otegi, ha sido elocuente esta semana en declaraciones al diario Berria. En un lenguaje alambicado, Etxeberria lanza a ETA el mensaje de que está obligada a asumir el mandato mayoritario de la izquierda abertzale "a favor de las vías políticas y pacíficas", como parte de las estructuras de esa formación. "Las bases de la izquierda abertzale han dado una instrucción -"el modelo de lucha por los medios políticos y pacíficos"- a todas las estructuras de la izquierda abertzale. Esto quiere decir que esas decisiones son de obligado cumplimiento para todas las estructuras", dice Etxeberria. Tras señalar que ETA no se ha opuesto a esa instrucción, insiste en que "la izquierda abertzale tiene claro que cualquier otra vía sería incompatible con el objetivo de conseguir el cambio político y democrático".

Etxeberria señala que ETA necesita tiempo para tomar una decisión definitiva. Precisa, en alusión a ETA, que "cuando se adoptan decisiones de este calado, las estructuras de la izquierda abertzale necesitan tiempo para adaptarse a la situación". "A partir de ahí le corresponde a ETA decidir cómo materializará la vía que ha marcado la izquierda abertzale". Ésta cuenta con que para las elecciones haya una situación de "no violencia" que le permita intentar su participación, con un partido renovado y con unos estatutos en los que apostará por "vías pacíficas y políticas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de junio de 2010