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Tragedia en la verbena de San Juan

"Ha sido horrible. Van a necesitar mucha ayuda"

Los equipos de emergencias describen un escenario dantesco tras el siniestro

El infierno se asomó ayer en Castelldefels. La verbena de San Juan, una de las multitudinarias de Catalunya y celebrada en playas y plazas con grandes hogueras y petardos, se convirtió en la peor de las pesadillas a las 23.23 de anoche, cuando un Alaris procedente de Alicante impactó a gran velocidad contra un grupo de jóvenes que cruzaba la vía para ir a la playa.

La estación de Castelldefels Playa se transformó entonces en un escenario desolador. Algunos de los 12 cadáveres quedaron totalmente descuartizadores por la embestida del convoy. Los servicos de emergencia tuvieron dificultades al principio para cuantificar el número de fallecidos porque tenían problemas al recomponer los cuerpos. "Es el puzle más trágico", explicó un trabajador del servicio de emergencias. Más aún, parte de las personas que resultaron heridas sufrieron cortes y contusiones al recibir el impacto de partes del cuerpo de los fallecidos. "Cuerpos mutilados han chocado con el resto del grupo", relató un trabajador.

"El tren pitó ya en la estación y no nos dio tiempo de nada"

"Es el puzle más trágico", explicó un trabajador de emergencias

El servicio de emergencias médicas trasladó a Castelldefels a cinco psicólogos para que familiares y testigos de los hechos -que declararon ante los Mossos d'Esquadra su versión de lo ocurrido- pudieran afrontar los momentos más duros.

Pasada la medianoche, algunos familiares comenzaron a llegar al centro cívico Frederic Mompou de la localidad, donde fueron atendidos por psicólogos y, en algunos casos, requirieron fármacos tranquilizantes. Algunos testigos quedaron en estado de shock y también requirieron asistencia.

"Aquí se ha vivido algo horrible. Dantesco. Hay gente que va a necesitar mucha ayuda durante mucho tiempo", explicó un responsable del dispositivo de emergencias.

Sentado en una cama del hospital de Bellvitge, Charly, un joven ecuatoriano que resultó ileso e iba en el tren del Cercanías del que descendieron los fallecidos, explicó cómo vivió lo ocurrido. El joven iba acompañado por su novia, su cuñada y una tía. Iban a pasar la verbena en la playa. "Todos los pasajeros bajamos como una piña. Vimos el paso subterráneo cerrado y por eso cruzamos la vía", explicó.

Un portavoz de Renfe aseguró que el paso inferior estaba abierto con normalidad y que incluso se puede llegar a él con un ascensor. El mismo portavoz recordó que la misma estación dispone de un paso elevado.

"El tren pitó cuando ya estaba en la estación y no nos dio tiempo de hacer nada", explicó Charly, con restos de sangre en la cara. La madre de otro menor ingresado en el hospital Clínic también explicó que las puertas del paso inferior estaban cerradas.

Pocos minutos después del accidente, los Mossos d'Esquadra acordonaron la estación e impidieron el acceso a más personas, muchas de las cuales procedían de otras fiestas y de las playas sin haberse dado cuenta de lo ocurrido.

La gran mayoría de los 17 heridos son adolescentes. De ellos, según los servicios de emergencias, la gran mayoría son adolescentes. Se trata de B.G.L, mujer de 17 años y con fractura de tibia y peroné en ambas piernas; L.O.G, mujer de 18 años, fractura de tibia y peroné; N.G., mujer de 16 años, fractura de tibia y peroné; N.P.M., hombre de 18 años, heridas penetrantes; E.D.F.A., hombre de 17 años, cortes y heridas penetrantes; A.D. J.F., mujer de 45 años, fractura de tibia y peroné; P.I.L., mujer de 18 años, fracturas externas; D.M.B., mujer de 19 años, fracturas externas; H.A.F., hombre de 22 años, varias fracturas; R.C.H.S., hombre de 19 años, fracturas y cortes; J.R.R., hombre de 18 años, fracturas y cortes; Y.J.M, hombre de 26 años, fracturas y cortes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de junio de 2010