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El fiscal de Menores de Castellón cesa por falta de confianza

El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, ha destituido de su cargo al fiscal delegado de Menores de Castellón, José Luis Cuesta. La causa, según las fuentes consultadas, ha sido la pérdida de confianza del fiscal jefe de Castellón, Javier Carceller en Cuesta. El hasta ahora fiscal delegado de Menores tenía abiertos dos expedientes. Uno de ellos ya fue resuelto y concluyó con una sanción al fiscal. El otro está pendiente de resolver y estuvo causado, según las mismas fuentes por el "incumplimiento de sus obligaciones como fiscal".

Además, hace apenas cuatro meses la junta de fiscales reprobó la actuación de José Luis Cuesta, con lo que el ambiente en la fiscalía castellonense estaba considerablemente deteriorado. A todo ello se une el hecho de que una de las fiscales de la misma área había solicitado el traslado de sección ante la mala relación con el propio Cuesta, que actualmente se encuentra de baja.

La destitución como delegado de Menores ha contado con el informe favorable de la fiscal de sala de Menores de la Fiscalía General del Estado, que está fechado a finales de mayo.

Tras el cese de José Luis Cuesta, la junta de fiscales de Castellón ha querido mostrar el apoyo "total y unánime" al fiscal jefe territorial, considerando que en su actuación "se ha ajustado siempre a los principios de legalidad e imparcialidad", tal como indicaron en un escrito tras la reunión convocada a instancia de más de la mitad de la plantilla de fiscales y bajo la dirección del teniente fiscal.

Diferencias

El "choque" entre José Luis Cuesta y Javier Carceller se remonta, prácticamente, al momento en el que Cándido Conde-Pumpido, en 2007, propuso a este último como fiscal jefe de Castellón, ganándole la batalla al propio Cuesta, que se quedó como único contrincante aunque en principio se presentaron cinco candidatos para el puesto.

Desde entonces, el que mantuvo la delegación de Menores ha mostrado sus diferencias con el fiscal jefe que, tras su intervención en el caso Maeso, llegó a Castellón reorganizando toda la fiscalía a los dos meses de tomar posesión de su cargo. Creó 12 secciones especializadas y designó profesionales para cada una de ellas con la intención, además, de dinamizar los casos dormidos en los juzgados de la provincia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de junio de 2010