Reportaje:

De Los Tamara a Emilio José

Un libro recorre 50 años de pop y rock en territorio galaico

Entre el concierto en el que Los Tamara telonearon a Jacques Brel en el Olympia de París y la actuación, hace dos semanas, de Emilio José en el aquelarre indie del Primavera Sound barcelonés, ha transcurrido medio siglo de música pop surgida en Galicia. De ese extraño, retorcido, intermitente trayecto trata 50 anos de pop, rock e malditismo na música galega, el libro de Fernando Fernández Rego (Ferrol, 1979) que Toxosoutos acaba de colocar en las librerías. "Pero yo coincido con Emilio José, la música gallega no existe", señala, "lo único que comparten los nombres recogidos en el libro es el DNI".

Y esos nombres alcanzan los 72, el número de bandas, solistas o dúos que, con ficha de su discografía completa y comentada, incluye 50 anos de pop... Textos de ilustres protagonistas de la escena galaica -Xosé Manuel Pereiro de Radio Océano, Germán Coppini de Golpes Bajos y Siniestro Total, y los críticos Xavier Valiño y Jesús Ordovás- completan la obra. "La idea surgió de LaFonoteca.net, una base de datos del pop español en la que escribo sobre bandas gallegas", recuerda, "y cuando ya sumaba unas 40 vi un hueco: faltaba una obra amplia sobre el rock en Galicia".

"Estos músicos sólo comparten DNI; la música gallega no existe", dice el autor
Sólo dos obras habían tratado, y de forma parcial, el pop gallego

Sólo Alberto Casal, Rock & grelos (Lea, 1996), y Xavier Valiño, Rock bravú. A paixón que queima o peito (Xerais, 1999), se habían ocupado, hasta el momento, de la materia. Pero lo habían hecho desde una perspectiva parcial, la que daba situarse en los aledaños del bravú. "Sí, aquello fue lo más parecido a un rock autóctono que hubo, la respuesta galaica al grunge", opina Rego sobre la quinta de Diplomáticos, Rastreros, Yellow Pixoliñas o O Caimán do Río Tea. El trabajo de Fernández Rego, sin embargo, amplía el foco y diagrama un posible esquema histórico del pop gallego.

De los pioneros Tamara, a finales de los 60 una máquina de soul, o el pop de Andrés Dobarro, el volumen pasa a los francotiradores de comienzos de la década siguiente, cuando, según la opinión de Rego, empieza la música moderna en Galicia. "Están Mahía, con un juego de voces a lo Crosby, Stills & Nash; Tara [mujer que cantaba versiones de Aretha Franklin o Dusty Springfield] o NHU". A este grupo compostelano pertenece el primer y último disco de rock progresivo en gallego, homónimo, y cotizada pieza para el coleccionismo internacional. 50 anos de pop... se extiende después por la premovida -Bar o Metro, grupos new wave con base en Vigo y Carballo antes de 1980-, la movida propiamente dicha, la promoción de bandas que prefiguraron el indie -Los Contentos, de Lugo, o Los Esquizos de A Coruña- y la explosión independiente que todavía domina el panorama.

Para sintetizar la historia del pop galaico, Fernández Rego reunió una lista con más de 300 posibles nombres. "Intenté no dejar mucha gente fuera", se excusa. El filtro, de los tres centenares a los 72 que finalmente aparecen en el libro, se basó en "la repercusión, las devociones personales y el malditismo". Precisamente en este sustantivo se detiene Rego: "También quise reivindicar los grupos más olvidados, que no estaban exentos de calidad, y que habían sido enterrados en la historia". Los Contentos, que en el Lugo de los 80 hicieron reverberar guitarras garajeras, sus coetáneos Os Quinindiolas, comandados por el escritor Xelís de Toro y con querencias por la black music, o la alta energía de Los Eskizos, coruñeses de principios de los noventa, forman parte de ese pelotón de oscuridades pop rescatadas en 50 anos de pop, rock e malditismo.

El trabajo de rastreo que desembocó en el libro llevó a su autor por cubetas de vinilos de saldo y locales de venta de objetos de segunda mano. Y aunque no todo aparece en el ciberespacio y el ignoto pop galaico anterior al indie todavía no es carne de mp3, la conexión vía Internet ayudó. "La Red favoreció que la obra saliese adelante", admite, "y facilitó conseguir carátulas y los tracklist [listas de canciones] de los elepés". De ese modo de operaciones emergió una obra que prescinde de narrar la historia del rock para convertirse en catálogo. "Quise hacer una guía didáctica, inspirada en esos libros tipo Las 1001 películas", dice, "pero no descarto algún día utilizar toda la documentación que he juntado para escribir un relato".

Cierran 50 anos..., que se publica acompañado de dos cedés, colaboraciones diversas. En ellas, algunos nombres populares de la música gallega escogen sus grabaciones predilectas. Fernández Rego no añadió las suyas, éstas: Me llamo Andrés Lapique Dobarro; ¿Cuándo se come aquí?, el debut de Siniestro Total; el primer maxi de Golpes Bajos, el equivalente de Los Contentos y el disco de Triángulo de Amor Bizarro de 2007.

Andrés Lapique Dobarro, en una fotografía cedida por su hija e incluida en <i>50 anos de pop, rock...</i>
Andrés Lapique Dobarro, en una fotografía cedida por su hija e incluida en <i>50 anos de pop, rock...</i>

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 10 de junio de 2010.

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