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Reportaje:MUNDIAL DE SUDÁFRICA | Faltan tres días

Un partido al revés

Del Bosque, preocupado por ensayar casos prácticos, ordenó jugar los primeros 15 minutos ante Corea del Sur como si fueran los últimos

España afronta hoy, contra Polonia, la última prueba antes de viajar a Sudáfrica. Después de jugar contra Arabia Saudí (3-2) y Corea del Sur (1-0) en Innsbruck, Vicente del Bosque ha repartido minutos entre todos los jugadores excepto el lesionado Torres. Así que Valdés, Pedro y Javi Martínez, los tres novatos en la convocatoria, llegarán a Sudáfrica con el descanso de haber debutado ya con La Roja. Pero, por encima de todo, el técnico ha intentado hasta el momento encarar en los partidos casos prácticos con los que pueda encontrarse España en el Mundial.

Del Bosque, por ejemplo, probó en el entrenamiento del domingo un equipo en el que no estaba Sergio Ramos como lateral derecho. Así que resulta probable que hoy le conceda descanso y, de paso, pruebe a Arbeloa en su lado natural, en la derecha de la zaga, y no en la izquierda, donde ha venido jugando hasta ahora. Ramos ha sido, junto con Iniesta, el único que ha jugado de titular en los dos amistosos disputados, pero arrastra además unas ligeras molestias en una rodilla.

El seleccionador pretendía recrear la urgencia de marcar con empate a cero

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Más allá de si sale uno u otro, el fondo es cómo pretende Del Bosque que juegue el equipo y qué aspectos de la dinámica pretende fomentar. Así, contra Corea del Sur, selección escogida por la federación por su similitud táctica con Chile, rival en la primera fase, el técnico empezó el partido por el final y durante el primer cuarto de hora buscó un juego muy directo, sobre todo con Llorente como referencia. La idea era simple. Del Bosque quería un partido al revés. Mentalizó a sus jugadores para que saltaran al césped de Innsbruck pensando que afrontaban los últimos 15 minutos de un partido con empate a cero y que necesitaban marcar en vez de los primeros 15 minutos de un encuentro amistoso. España jugó con la intención de embotellar al adversario en su área. Llovieron los balones a Llorente y, aunque el equipo no consiguió marcar, Del Bosque logró su objetivo: trabajar sobre una hipótesis, dar la vuelta al partido, empezarlo por el final.

España puede escoger cómo y con quién jugar. A diferencia de otras selecciones, que llegan con lo puesto y con una única idea, Del Bosque sabe que cambiando una pieza en la alineación puede generar muchos problemas al rival porque el combinado español dispone de múltiples opciones: puede usar el juego directo gracias a Llorente -dio la victoria con un remate de cabeza agónico en el amistoso contra Arabia Saudí-, puede jugar con extremos muy abiertos con Pedro y Navas y, por supuesto, alinear al elenco de peloteros: Xavi, Alonso, Iniesta, Silva, Busquets y Cesc garantizan las líneas juntas y el fútbol por dentro, como Del Bosque puso en práctica en la última media hora contra Corea del Sur. Entonces, el seleccionador movió el banquillo y volvió al principio de un partido que por una vez se jugó al revés.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de junio de 2010