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Camps atribuye Gürtel a su esfuerzo por "liderar el PP a nivel nacional"

1.500 cargos y simpatizantes aclaman en Valencia al presidente del Consell

Francisco Camps, presidente de la Generalitat y del PP de la Comunidad Valenciana, atribuyó ayer el escándalo de financiación de su partido y su procesamiento por recibir dádivas de una trama corrupta a una respuesta orquestada por el Gobierno central al "reto de liderar el partido a nivel nacional". Camps sintetizó ante 1.500 cargos y simpatizantes del PP valenciano: "Asumimos una tarea hercúlea cuando el PP perdió en España. En 2004 supimos que verían en nosotros la referencia inexcusable. Asumimos el reto de liderar este partido a nivel nacional. Y conseguimos que el PP esté a las puertas de gobernar en España. He ahí el origen de todo lo que está pasando, ¿lo entendéis?".

El presidente valenciano subrayó el peso electoral de la Comunidad Valenciana para el PP nacional y añadió: "Hemos crecido haciendo oposición al peor Gobierno de España. Yo podría haberme humillado a un Gobierno socialista, podría haber convenido con Zapatero la derogación del trasvase del Ebro y nos habrían puesto unas cuántas desaladoras. Podría haber dicho que sí a la falta de financiación. Podría haber sido cómodo para Zapatero. Pero no quise, primero porque, ante todo, la Comunidad Valenciana. Segundo, porque quería que el PP volviera a gobernar en España. Y tercero, por dignidad, dignidad, dignidad". El corolario de ese "sacrificio", según Camps, ha sido una auténtica persecución. "No hay nada como saber qué ocurre y por qué ocurre", concluyó.

Rus: "¿No sería una vergüenza que unos maleantes tiraran a nuestro líder?

Camps: "Uno por uno señalaremos a los colaboradores de Zapatero"

El presidente valenciano no tuvo ningún empacho en identificar su destino con el de la Comunidad Valenciana para alimentar su particular teoría de la conspiración contra su persona. "Los que nos atacan han creído que esta Comunidad se podía mediatizar. Se han equivocado. La Comunidad Valenciana no es un plató. No es una redacción, ¿lo entendéis? Montan mucho ruido, pero no se dan cuenta de que aquí nos gusta la música. Los que nos atacan no saben de nuestro orgullo. Nos hemos levantado después de pedriscos y riadas. Con cuatro eslóganes, un titular o un pie de foto no acaban con la realidad de un pueblo que es grande. No nos vamos porque somos de aquí, ¿lo entendéis?".

El público se entregó y Camps dio rienda suelta a su discurso de oposición al Gobierno central. "Al Gobierno de Zapatero no le debemos nada. No le votamos y no somos corresponsables de su Gobierno. Dentro de poco, se pondrá una medalla a los que no colaboraron con Zapatero. La medalla del mérito de no colaborar con Zapatero. Nos merecemos una medalla mundial, interplanetaria. La Comunidad Valenciana no ha sido colaboradora. Otros lo han sido. Y los señalaremos. Uno por uno. Serán corresponsables".

Rita Barberá anticipó el tono de las intervenciones posteriores: "Ya está bien de aguantar lo inaguantable. El presidente volverá a ganar con cinco escaños más. Lo publican hasta los periódicos de izquierda". Barberá abrió el turno de intervenciones proclamando candidato a Francisco Camps: "Queremos que vuelva a ser nuestro presidente. ¡Presidente Paco Camps!". Con el objetivo de "desenmascarar a los tramposos que están en el Gobierno de España".

Barberá cargó contra María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta del Gobierno, "por dar órdenes al fiscal desde Costa Rica"; contra el presidente del Congreso de los Diputados José Bono: "Le visten la casa y le limpian la cuadra y no pasa nada"; o contra el portavoz socialista en las Cortes Ángel Luna por esgrimir ante el pleno un supuesto informe policial que debía estar bajo secreto de sumario. "Quieren usar el todo vale, pero no van a llegar. Nosotros tenemos la mejor militancia y somos todos gente decente. Somos honrados y trabajadores".

Sonia Castedo redondeó: "Zapatero es culpable de todos y cada uno de nuestros males, mientras que aquí tenemos un Paco Camps fuerte y sólido en sus convicciones". Anticipó que apenas falta un año para que el PP revalide su mayoría absoluta en toda la Comunidad Valenciana. Y atizó: "¡A por ellos, que son pocos y cobardes!".

Alfonso Rus también caldeó el ambiente agresivo. "Todo lo que está pasando", dijo en alusión al procesamiento del presidente de la Generalitat, "está pagado, orquestado y manipulado. Lo que hay que hacer es plantarles cara. ¿No sería una vergüenza que la gente de la calle dejáramos que unos maleantes tiraran a nuestro líder?".

Rus se dirigió a Camps "de corazón" para cerrar su discurso: "Sabemos lo que estás pasando. Sé lo que estás pasando. Yo soy tu familia. Todos somos tu familia. Y necesitamos que el jefe esté contento, porque, si no, la familia se derrumba".

Las elecciones serán en 2011

El presidente de la Generalitat tiene potestad para disolver las Cortes y convocar elecciones anticipadas, pero ayer, ante sus seguidores, reiteró que las elecciones serán en 2011. Francisco Camps, imputado por un supuesto delito de cohecho impropio, aseguró: "Ya he pedido el programa electoral de 2011". El anterior "está cumplido", sentenció. Y el próximo "llevará el marchamo de coordinación con un Gobierno a nivel nacional que presidirá Mariano Rajoy".

Convencido de que logrará la absolución a través de las urnas, Camps insistió: "Vale la pena trabajar en todos los municipios, por desarrollar programas y por creer que cada día somos mejores y más. Nada fue fácil aquí y la victoria del 2011 será más dulce, más grande y más vibrante".

Ningún dirigente del PP nacional acudió al Palacio de Congresos de Valencia para aclamar a Camps. Ni siquiera los valencianos. Mariano Rajoy, presidente nacional, aseguró en Lleida que Camps tiene su apoyo y el de la dirección nacional del partido. Interpelado al respecto, contestó: "No hay ninguna novedad en ese sentido. Tiene mi apoyo y el de la dirección nacional del partido". Pero prefirió acompañar a Alicia Sánchez Camacho, presidenta del PP en Cataluña. "Hace tiempo que estaba previsto y como comprenderán no es posible estar en dos sitios a la vez", se excusó Rajoy, que optó por una fiesta gastronómica donde los caracoles son protagonistas.

El acto de aclamación a Camps en Valencia se convocó con cierta urgencia con la excusa del tercer aniversario de la victoria en las elecciones municipales y autonómicas. Ni Rita Barberá ni Sonia Castedo ni Alberto Fabra, alcaldes de Valencia, Alicante y Castellón, aludieron a Rajoy en sus intervenciones. Tampoco Alfonso Rus, presidente de la Diputación de Valencia y de la organización provincial del partido.

Camps sí. "He hablado con Rajoy esta mañana camino de Lleida. Conscientes los dos de que él será el próximo presidente del Gobierno de España y de que yo seré quien siga dirigiendo los destinos de la Comunidad Valenciana".

La alusión a Rajoy vino precedida por una declaración de orgullo tan patrio como partidario. "La Comunidad Valenciana no ha contado nunca para la historia de España. Siempre ha sido considerada un área feliz y complaciente. Un territorio sin pulso ni identidad. Pero, de repente, dijimos: 'Se acabó lo que se daba'. Somos cinco millones, somos la cuarta comunidad de España, se acabó la etapa grisácea. De ahí viene muchos de los golpes que sufrimos".

Camps se permitió leer el pensamiento de Rajoy, pero Rita Barberá le proclamó candidato a la presidencia de la Generalitat sin más preámbulos.

Ni Sonia Castedo ni Alberto Fabra -mucho más comedido- quisieron complicarse con cuestiones de índole orgánica. Se limitaron a cargar contra José Luis Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno central y secretario general del PSOE, son más o menos fortuna.

Rus optó por la clave familiar, doméstica, y por la necesidad de mantener contento al "jefe" para evitar que la familia se derrumbe.

Y Camps retomó parte de su discurso: "Soy uno de vosotros. Os conozco y me conocéis. Sabéis quién soy y cómo soy. Somos una gran familia. Juntos seguiremos haciendo grande esta gran familia. 'La gente está contigo', me decís todos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de mayo de 2010

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