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Crítica:FLAMENCO

Guitarra de ensueño

Dentro del ciclo Andalucía Flamenca ofreció un concierto de guitarra el catalán Juan Manuel Cañizares, que demostró hallarse en un momento de gran forma. Es una guitarra que tiene personalidad sobre todo, ya que Cañizares la hace sonar con entidad propia, en secuencias muy elaboradas en las que destacan con brillantez los agudos. Pocas veces es dable escuchar un sonido tan limpio y relevante, que llega al auditor con un aura casi de ensueño.

Hacía tiempo que no oíamos al tocaor, y se nos antoja que ha cambiado a mejor, aportando experiencia y buen hacer dentro del alto nivel de que ya disfrutaba. Su digitación nos sorprende constantemente, aportando a ella imaginación y recursos novedosos. Esa novedad de recursos es quizás lo más llamativo del actual toque de Cañizares, que se sitúa en un estadio de la guitarra complejo pero de gran atractivo.

Andalucía Flamenca

Guitarra en concierto: Juan Manuel Cañizares. 2ª guitarra: Juan Carlos Gómez. Percusiones: Rafa Villalba. Baile y cajón: Ángel Muñoz. Baile: Charo Espino. Madrid, Auditorio Nacional, 15 de mayo.

Pocas veces es dable escuchar un sonido tan limpio y relevante

El guitarrista se ha rodeado de un grupo breve pero eficaz. A la segunda guitarra está Juan Carlos Gómez, quien acompaña bien y se lució en un solo de notable entidad. En las percusiones está Rafa Villalba, muy completo en el amplio surtido de instrumentos que toca. Hizo también un solo tremendamente difícil, en el que tuvo a gala ejecutar todo un repertorio de lo más variado.

Al baile estuvieron Ángel Muñoz y Charo Espino. Él tocó también el cajón en algunos temas, y lo hizo con eficiencia. Bailando se ofrece con frecuencia muy rápido y desenvuelto, y tiene cierto toque de calidad. En cuanto a ella, es bailaora un tanto desigual, pues no en todo momento tiene la misma capacidad de resolución. Los dos fueron muy aplaudidos, como el resto de los actuantes, en una noche triunfal para todos.

La guitarra flamenca vive un gran momento, y Cañizares es sólo uno de los muchos ejemplos que pudiéramos poner. Tocó con autoridad y rigor, dominando la escena e imponiendo su concepto del concierto, que le lleva a enriquecer el toque y transmitir a sus acompañantes ese concepto verdaderamente intransferible. Enriqueció un instrumento sumamente valioso, que en manos como las suyas lleva a horizontes de enorme belleza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 17 de mayo de 2010