Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
35ª jornada de Liga

"Xavi se está jugando el Mundial"

Guardiola se rinde al volante, que jugó lesionado y pese a la oposición de los médicos

Xavi lleva semanas jugando con molestias en los gemelos y amenazado de suspensión, pues acumula cuatro tarjetas amarillas. No parece que vaya a descansar en los tres partidos que restan, empeñado como está en llevar al Barça a reeditar el título. Ayer, jugó en Vila-real porque no hubo quien le convenciera de lo contrario. Desobedeció a los médicos y no quiso saber nada del consejo del entrenador, Pep Guardiola. Mandó, marcó y pasó. Como suele.

"Xavi se está jugando el Mundial, pero insiste en jugar", dijo Guardiola tras el partido antes de rendirle pleitesía: "Es un ejemplo para todos. Para mí, para sus compañeros, para los jugadores del filial, para el club en sí mismo". "Cree que no nos puede dejar solos, porque se sentiría muy mal, y se la está jugando. Por algo es el mejor centrocampista en la historia de este club", cerró.

"Tampoco es para tanto. Molestias tengo, y muchas, pero quiero ayudar. Se me cargan los gemelos, pero, que nadie se preocupe, el Mundial no me lo pierdo. No me voy a romper", terció Xavi, siempre sonriente: "Decían que íbamos a caer en Vila-real. Pues hemos ganado". Y avisó: "Me voy a portar bien para que no me saquen la quinta tarjeta".

El volante marcó un gol, el primero de falta que mete este año, y el sexto del equipo. Ningún futbolista ha repetido, lo que no deja de ser curioso: seis goles de libre directo, seis goleadores. Xavi también regaló el octavo pase de gol en lo que va de campeonato, el sexto a Messi, que abrió y cerró el marcador. La Pulga y él forman la sociedad más letal del campeonato. Sólo se atreven a discutirles la jerarquía los madridistas Marcelo e Higuaín, con cinco dianas.

Guardiola insistió en defender a Messi, muy criticado por no haber sido decisivo en el partido contra el Inter: "Siempre juega bien, siempre está a una altura altísima. Contra el Inter no marcó, pero dio un pase de gol y el portero le sacó una pelota que se colaba".

"Nunca sabes cómo va a ir el partido, pero les he dicho a los jugadores que si la gente les quiere tanto es porque saben que lo daremos todo", dijo el técnico cuando se le recordó que con la victoria de ayer van 28 en esta temporada y se han alcanzado los 90 puntos, un dato histórico. "Es brutal", lo calificó; "por eso admiro a los jugadores. Tras ganarlo todo, lo que han hecho es increíble. Es por eso que la gente les quiere tanto, por como se esfuerzan. Ganarán o perderán, pero lo que dan es lo que hace que la gente esté tan orgullosa". El técnico sentó a Ibrahimovic tras su gris encuentro contra el Inter y dio entrada a Bojan, que marcó su sexto gol en la Liga.

En las 79 temporadas que se ha disputado la Liga, el Barça se quedó dos veces en los 87 puntos. La primera, en 1996-97, con Bobby Robson en el banquillo, cuando fue subcampeón. Esa Liga la ganó el Madrid, con Fabio Capello, sumando tres puntos más (90), récord del torneo, pese a que entonces había 22 equipos.

El curso pasado, el Barça sumó otra vez 87 puntos, siendo el mejor registro con una Liga de 20 equipos. "Si no ganamos la Liga, pues... no la ganamos, pero es difícil hacer más. Así que sólo me queda felicitar a mis jugadores porque lo suyo tiene un mérito enorme", insistió Guardiola. También debe felicitar a Márquez y Jonathan: Aguirre confirmó que jugarán el Mundial con México. Como Xavi, claro, con España.

La expulsión 'fantasma' de Busquets

Al filo del minuto 80, Pep Guardiola decidió realizar el segundo cambio. Touré tenía que sustituir a Busquets. Pero ocurrió algo extraño. El centrocampista se hizo el remolón. Perdía tiempo. Con la tablilla del cuarto árbitro señalando el 16, Busquets enfiló el camino contrario al vestuario. Llorente se percató de la picaresca y zarandeó a Busquets. Instantáneamente, el colegiado, Teixeira Vitienes, alzó su brazo derecho con una tarjeta amarilla en la mano. La cartulina apuntaba a Busquets, que ya se encontraba amonestado desde el minuto 63 por una mano. Pero el árbitro dio por bueno el cambio. "A mí también me pareció que le enseñaban la tarjeta a Busi. Le habría colgado. Busquets tenía la obligación de marcharse al vestuario para evitar una situación así", confesó Guardiola.

Para todo el mundo, la tarjeta parecía para Busquets. Pero, para el árbitro, el amonestado fue Llorente. "Amonestación a Llorente por sujetar al rival cuando este quería abandonar el terreno de juego", explicó en el acta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de mayo de 2010

Más información