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A la espera del Pare d'Orfes

Esta figura, equivalente a un Síndic de Greuges para los menores, debería de estar creada desde agosto de 2009

La Ley de Protección Integral de la Infancia de 2008 prevé la puesta en marcha de un instrumento clave para "garantizar los derechos que la norma recoge" así como "servir de auditor de las políticas" que impulsa. Se trata de la figura del Comisionado del Menor o Pare d'Orfes, un organismo que debería haber entrado en vigor en agosto del año pasado y que sigue pendiente ser nombrado por parte de la Consejería de Bienestar Social.

El Consell recuperó esta institución medieval valenciana por iniciativa del anterior responsable de Bienestar Social, Juan Cotino, con la idea de crear una figura equivalente a la del protector o Comisionado del Menor, que ya han puesto en marcha diversas comunidades autónomas. En puertas del Any de la Solidaritat, título con el que Cotino bautizó el año 2009 en homenaje al 600º aniversario de la creación en Valencia del primer hospital psiquiátrico del mundo, por parte del Padre Jofré, y del primer orfanato, impulsado por San Vicente Ferrer, el vicepresidente del Consell recuperó, también de la Edad Media, otra figura histórica valenciana. La figura del Fuge et Pare d'Orfens, creada en 1337 en Valencia por Pere el Ceremoniòs, fue el primer organismo benéfico dedicado a atender a menores del que existen referencias. Se encargaba de recoger a los niños vagabundos, huérfanos o abandonados que se encontraban por las calles para ingresarlos en la llamada Casa Común, un lugar donde recibían formación para aprender un oficio y poder ganarse la vida.

Pere el Ceremoniòs creó el primer ente dedicado a atender a los menores

La nueva ley de la infancia recurrió a esta institución para encargarle la tarea de fiscalizar a la Administración en la parcela de la política de la infancia y ocuparse de la "promoción y defensa de los derechos e intereses de los menores". De hecho, para evitar presiones de las instituciones públicas no está sujeto a mandato imperativo, no puede recibir instrucciones y debe desempeñar sus funciones con plena autonomía y transparencia, como recoge la ley.

Entre sus funciones están las de actuar de forma similar al Síndic de Greuges, pero atendiendo a problemas relacionados con el menor, así como impulsar normas destinadas a mejorar la situación de los niños, trabajar en "iniciativas de prevención y protección de la infancia" y, entre otras, elaborar un informe anual sobre sus actuaciones y la situación de la protección al menor en la Comunidad Valenciana.

La ley daba un plazo de un año para la puesta en marcha de este organismo. Como la norma se aprobó en agosto de 2008, hace ya más de siete meses que debería haberse nombrado al comisionado del menor. Pero, como recuerda Antonio Femenía, responsable de política social de UGT en la Comunidad Valenciana, "ni se ha nombrado a nadie, ni se ha regulado cómo elegirlo, ni se ha dotado a este organismo de una estructura administrativa o se ha establecido su régimen de funcionamiento", unas cuestiones que la ley deja a un posterior desarrollo reglamentario.

Fuentes de Bienestar Social admiten que aún no existe esta figura y señalaron que se está buscando el perfil más idóneo para asumir las funciones que otorga la ley al Pare d'Orfes, no sólo en lo que respecta a su capacidad. También se pretende que sea alguien que reúna un consenso general sobre su persona.

Recientemente, la consejería que dirige Angélica Such cumplió otro de los compromisos de la Ley del Menor, relativo a la creación del Observatorio Permanente de la Familia e Infancia de la Comunidad Valenciana. Aunque con retraso, ya se ha creado y ha comenzado a funcionar. En su reunión constitutiva, a finales del mes pasado, se crearon tres grupos de trabajo que trabajarán sobre menor y discapacidad, educación en valores y familias numerosas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de mayo de 2010