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Entrevista:JOSE LUIS PEÑAFUERTE | Director del documental 'Los caminos de la memoria'

"Ahora hay ocasión de mejorar o derogar la Ley de Amnistía"

San Sebastián
José Luis Peñafuerte nació en Bruselas en 1972 y estudió en la Escuela Belga de Cine (IAD). En 2001, estrena su primer documental de creación, Niños, que rememora el exilio de los huérfanos de la guerra civil. Su segundo trabajo, Aguaviva, aborda la inmigración en España. Ha dirigido 30 episodios de la serie documental Exilio español en Bélgica.

Ha sido un cineasta belga, hijo de exiliados españoles, quien ha realizado la primera película rodada tras la aprobación la ley de Memoria Histórica: José Luis Peñafuerte. Su documental Los caminos de la memoria recaba testimonios de víctimas del franquismo, entre ellas el escritor Jorge Semprún, con una visión internacionalista. El filme se presenta hoy en el Festival de Cine de Derechos Humanos de San Sebastián y desde mañana se proyectará en el cine Trueba de la capital guipuzcoana.

Pregunta. ¿Qué aporta este filme al debate sobre la memoria histórica?

Respuesta. Como demócrata, entendí que era el momento de apoyar este proceso, alejándolo del partidismo. El documental contribuye a crear pedagogía sobre lo que pasó, sobre unos valores, para crear dispositivos de alarma que eviten que vuelva a suceder. Es algo necesario para consolidar la democracia.

"En países como Bélgica y Francia choca lo que pasa con el juez Garzón"

P. Usted es hijo de exiliados. ¿En su casa escucha hablar de la represión franquista?

R. En mi casa no se habla de ello, pero se palpa el dolor, la nostalgia. Ahora entiendo mejor ese silencio y por qué durante el intento de golpe de Estado del 23-F parte de mi familia escuchaba la radio para ver qué pasaba. En el barrio en que me crié en Bruselas vivía toda la comunidad española. Y se oía hablar español con acento vasco, andaluz, madrileño,... Estaban todas las Españas presentes, denunciando la dictadura franquista e intentando integrase en la democracia belga. Yo soy producto de eso.

P. ¿Esa experiencia vital le ha ayudado a realizar el filme?

R. Sí. Me ha permitido captar ese dolor, que está muy presente en la sociedad española, y también ayudar a mucha gente a perder el miedo, a curar esas heridas a través de la película. A lo mejor no encuentran a sus familiares, pero se siente reflejados.

P. La película se estrenó la semana pasada en Madrid y hace dos en Bélgica, en plena polémica por la causa abierta contra el juez Garzón.

R. Se ha abierto una causa no nacional, sino internacional. En países como Bélgica y Francia choca lo que pasa con el juez Garzón. No se entiende que la Justicia permita que exista un partido como Falange y que se acepte una querella suya, cuando se sabe que está en el origen del 80% o el 90% de los asesinatos de quienes están enterrados en las fosas. En ambos países se han consolidado leyes para no permitir actos como el del 20-N en el Valle de los Caídos.

P. ¿Cree que habría que revisar la Ley de Amnistía?

R. En su momento igual fue necesaria, pero ahora hay una oportunidad para derogarla, mejorarla o ampliarla. Es un buen momento, no para crispar la situación, sino para responder a las familias de los 130.000 desaparecidos, a los 30.000 niños que fueron robados y que hoy buscan su identidad, y a los niños de la guerra. Es una generación en la que no hay rencor y que se ha visto desposeída de su historia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de abril de 2010