Crónica:RACING 3- ESPANYOL 1 | 32ª jornada de Liga
Crónica
Texto informativo con interpretación

El Racing se abona al sufrimiento

El cuadro cántabro pierde a Munitis por lesión, pero gana con dos penaltis de Tchité

Cuando más falta le hacía, con el Valladolid y el Tenerife al acecho, el Racing se adueñó ayer de un triunfo que le acerca a la permanencia. Sufrió como siempre que juega en El Sardinero, donde la paciencia del aficionado se ha multiplicado esta temporada. El Espanyol fue el primero en golpear, pero no supo rehacerse de la expulsión de Kameni al comienzo de la segunda parte.

El Espanyol se plantó en El Sardinero sin urgencias. Su trayectoria en Cornellà hace que se mueva en una zona de la clasificación que carece de problemas e ilusiones. Sin embargo, el arranque calamitoso del Racing fue una invitación para el equipo de Pochettino. Casi sin quererlo, se garantizó el control del centro del campo con Verdú al mando. En una de ellas, Iván Alonso se encontró con la torpeza de la defensa del Racing, que no despejó. El uruguayo se aprovechó de ello y empaló con su pierna izquierda a Coltorti. Era lo único para rescatar un partido en el que la mejor inercia del Espanyol le había colocado en franquía sin mucho esfuerzo.

RACING 3- ESPANYOL 1

Racing: Coltorti; Pinillos, Oriol, Torrejón, Christian; Colsa, Diop, Toni Moral (Serrano, m. 69), Arana: Munitis (Lacen, m. 52) y Tchité (Bolado, m. 78). No utilizados: Mario; Crespo, Moratón, y Xisco.

Espanyol; Kameni; Chica, Pareja, Roncaglia, D. García; Moisés (Christian, m. 51), Forlín, Verdú, Coro (Sahar, m. 66), Luis García (Callejón, m. 66) e I. Alonso. No utilizados: Pillud; Didac, Ruiz y Baena.

Goles: 0-1. M. 33. Alonso, de disparo con la izquierda. 1-1. M. 36. Tchité, de penalti. 2-1. M. 50. Tchité, de penalti. 3-1. M. 93. Arana.

Árbitro: Fernández Borbalán. Amonestó a Oriol, David García y Roncaglia. Expulsó a Kameni (m. 50) por su penalti a Munitis.

14.171 espectadores en El Sardinero. Un minuto de silencio en memoria del periodista Juan Manuel Gozalo.

El Racing, al que los nervios le consumen según avanza la temporada, no tardó mucho en calmar su ansiedad. El Sardinero se impacienta con un equipo al que ha visto vencer sólo en dos ocasiones en esta temporada -la última, hace tres meses- y que se pierde en la inseguridad porque, con el curso a punto de finalizar, todavía no sabe qué tipo de estrategia se ajusta mejor a lo que sabe hacer. De todas maneras, en los partidos algo aturullados se mueve con inteligencia. Y el de ayer lo era. Un penalti de Roncaglia a Tchité lo transformó el propio delantero africano, lo que sirvió para tranquilizar a un Racing que no está sobrado de confianza.

Si el fútbol era escaso, la emoción y los errores compensaban la noche. Casi sin tener tiempo para ubicarse, el Espanyol vio cómo otro penalti le devolvía al remolque del partido. Kameni no templó su salida y cometió falta sobre Munitis, al que los años le restan velocidad y le añaden inteligencia. El pase se lo había filtrado Diop. Como consecuencia del choque entre ambos, Munitis se marchó lesionado y Kameni expulsado. El jugador del Racing abandonó el campo en camilla y, a falta de ser sometido a una resonancia magnética, los servicios médicos del club le apreciaron una rotura del ligamento lateral interno de la rodilla izquierda que de confirmarse supondría su adiós a la temporada. Como consuelo Tchité volvió a anotar la pena máxima pese a los avisos desde la grada de Tommy Nkono, técnico de porteros del Espanyol, a Christian Álvarez.

El Racing se encontraba así con una ventaja que no esperaba y, probablemente por eso, no se acostumbró a gestionar. Sólo así se explica que el Espanyol, con un futbolista menos, dispusiera más de la pelota que su rival. No obstante, el susto se quedó ahí porque el Espanyol no volvió a hallar la vía del gol.

Munitis es retirado del campo en camilla tras el choque con Kameni.
Munitis es retirado del campo en camilla tras el choque con Kameni.JAVIER COTERA

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