Entrevista:ALMUERZO CON... | PEDRO ZAIDMAN

"Los padres hemos olvidado cómo se juega con los niños"

Aunque ellos no lo saben, Pedro Zaidman es el ídolo de miles de niños. Este argentino que no les sonará de nada es el creador de Cantajuegos, que quizá sí les resulte más familiar. Si comparten techo con un menor de cuatro años, puede que hasta demasiado.

Cantajuegos es una colección de DVD con canciones infantiles acompañadas de ilustraciones y coreografías pensadas para los más pequeños. El diseño es tan casero que parece de un amateur. Y los niños no se cansan de oírlo una y otra vez. Zaidman, de 55 años, ha vendido 500.000 copias de un invento que ni Madonna, ni Pocoyó ni el difunto Michael Jackson logran desbancar de los primeros puestos de las listas de ventas.

La cita es en su local preferido, en Alcobendas, a 25 minutos en Cercanías del centro de Madrid. El bar Rosella es de una familia a la que le une cierto afecto: uno de sus miembros, el camarero que nos atiende, es el novio de una bailarina de Cantajuegos. El Rosella, con sus tragaperras, su calor de barrio y su menú a 8,80 euros, está a reventar. Tras la correspondiente espera nos dan mesa y Zaidman pide por ambos sin mirar la carta: un platazo de ensaladilla rusa y huevos estrellados con jamón. ¡Alegría! "Me gusta la comida de pobre, la más sabrosa", dice Zaidman, que teme que ustedes piensen que es un agarrado: "No vengo por no gastar. Es que me encanta".

Hace siete años que Pedro, su mujer y su hijo llegaron a Madrid para buscarse la vida "y conocer más mundo". Músico de profesión, se puso a elaborar pistas para karaokes y arreglos para compositores noveles. Paralelamente, empezó este proyecto con ayuda de sus allegados. "Hace años, por encargo de una guardería de Buenos Aires, grabé un disco de canciones infantiles. Entonces vi que los maestros estaban usando material de hace 20 años. Y ahí nació la idea de Cantajuegos". Listo el primer volumen, lo repartió a mano en tiendas y guarderías. Después grabó el segundo volumen. Y empezó el boca a boca. En 2006, agobiada por la crisis de las discográficas y forzada a ampliar miras, Sony le ofreció un contrato.

Cantajuegos es hoy un negocio familiar que va viento en popa. La mujer de Zaidman dirige, su hijo lleva las cuentas y Pedro idea y negocia. De los dibujos se encarga una amiga maestra. "Me gusta porque pinta como lo haría un papá o una mamá con cierta aptitud", explica el porteño (que siempre dice papás y mamás). "No es culpa de nadie, pero los padres ya no sabemos cómo se juega con los niños, lo hemos olvidado. Nuestra filosofía es transmitirles que tienen mucho que aportar a sus hijos. Aunque pinten o canten mal. Lo importante es la vivencia".

En estos momentos, Zaidman está preparando la sexta entrega de Cantajuegos y la gira de 2010, otra rama que va como un tiro. El año pasado dieron 80 conciertos y reunieron a 10.000 personas en el Palacio de Deportes de Madrid. Mañana dan un concierto benéfico de apoyo a Haití en la capital. Y Zaidman está negociando con México y Argentina el lanzamiento internacional de Cantajuegos, que también ha despertado interés en Italia.

A las 16.15, Zaidman se termina su cucurucho. En el bar no quedan más que cuatro señores que juegan a las cartas pacharán en mano. ¿Ha pensado en aprovechar el éxito para hacer como estos señores? "No. Quiero ver hasta dónde nos lleva esta aventura".

Zaidman llegó de Argentina para buscarse la vida y ha triunfado.
Zaidman llegó de Argentina para buscarse la vida y ha triunfado.L. SEVILLANO

Bar Rosella. Alcobendas (Madrid)

- Ensaladilla rusa: 4,50 euros.

- Huevos estrellados: 10. - Cuajada y cucurucho: 2,50.

- Caña, Coca-Cola, agua y dos cafés: 6,60.

Total: 23,6 euros.

Sobre la firma

Carmen Pérez-Lanzac

Redactora. Coordina las entrevistas y las prepublicaciones del suplemento 'Ideas', EL PAÍS. Antes ha cubierto temas sociales y entrevistado a personalidades de la cultura. Es licenciada en Ciencias Económicas por la Universidad Complutense de Madrid y Máster de Periodismo de El País. German Marshall Fellow.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS