La salida de Güemes desbarata los planes de futuro de Esperanza Aguirre

El ex consejero le dio razones económicas para dejar el Gobierno autonómo

El consejero de Esperanza Aguirre con más proyección política por su juventud y porque era el único con cargo en la dirección nacional del PP se va, entre otros argumentos, por dinero, aunque ayer en público alegara "razones personales". Es la explicación que Juan José Güemes, de 40 años y hasta ahora responsable de Sanidad, ha ofrecido a la presidenta madrileña. "Su mujer [Andrea Fabra, hija de Carlos Fabra, presidente popular de la Diputación de Castellón] perdió dinero al entrar en política, porque como parlamentaria cobra 30.000 euros menos que en su anterior puesto en Telefónica", explican fuentes del Gobierno regional. "Tienen una importante hipoteca, tres niñas que han nacido esta legislatura, y ahora ganará más".

"Tiene una importante hipoteca, tres niñas. Ahora ganará más"
"No me voy pensando en volver después", dice el ex titular de Sanidad

A eso se une que el ya ex consejero no es funcionario y, por sus lazos familiares, está acostumbrado a un tren de vida muy alto. Como consejero, Güemes habría ganado este año 97.376 euros brutos mensuales, según las cuentas regionales. Ahora, como presidente del Centro de Gestión del Emprendimiento del Instituto de Empresa, su sueldo rondará los 130.000 euros. Sin contar con que, en el futuro, pueda ingresar en algún consejo de administración como consejero y recibir un sobresueldo.

"Ya no voy a vivir de la política", se defendió el ex consejero por la noche. "Me voy en mi mejor momento político, cuando la legislatura está hecha, porque se ha cruzado una buena oferta". Se la contó a Aguirre hace diez días y ésta le animó.

Güemes recordó que lleva en política 17 años, que ha pasado por todo tipo de cargos y que ha vivido "momentos políticos muy apasionantes". Y dice que no hay más. Sin embargo, existen algunos puntos en esta salida aún oscuros. Desde el propio Gobierno madrileño se señala la fuerte contradicción que existe entre la decisión de abandonar la primera línea política y el perfil ambicioso de un político que parecía tener todo por delante. "Juanjo se ha pasado el último año hablando de que iba a ser capitán general", afirman fuentes del Gobierno de Aguirre. "Y sorprende mucho que de la noche a la mañana se vaya".

Además, en el entorno de la presidenta dan por hecho que ésta tenía planes para el ya ex consejero de Sanidad en próximos Gobiernos. Y que ahora abandone el barco desbarata algunas hipótesis muy establecidas. Cuando el vicepresidente y mano derecha de Aguirre, Ignacio González, está quemado por la guerra de Caja Madrid, y el consejero de Presidencia, Francisco Granados, achicharrado por el caso del espionaje, Güemes apuntaba alto. Era la opción más clara a medio plazo para vicepresidente o incluso para el relevo. Ahora Aguirre, a tan sólo 14 meses de las elecciones autonómicas, tiene que barajar de nuevo sus cartas.

Por eso, algunas fuentes elucubran con que la marcha de Güemes pudiera ser un intento de desvincularse del aguirrismo para regresar luego, limpio de familias políticas, y dar el salto a la política nacional. Eso explicaría que no haya querido desvincularse ni de la dirección regional, ni menos de la nacional de su partido, a cuyas reuniones seguirá acudiendo. De hecho, Güemes admitió ayer que sí informó a Rajoy de su marcha mientras la presidenta aclaró que no tenía por qué hacerlo.

"No me voy pensando en volver. Me voy porque quiero", zanjó Güemes.

Juan José Güemes (de espaldas) habla con Esperanza Aguirre, Javier Fernández Lasquetty, Ignacio González y Paloma Adrados.
Juan José Güemes (de espaldas) habla con Esperanza Aguirre, Javier Fernández Lasquetty, Ignacio González y Paloma Adrados.SAMUEL SÁNCHEZ

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 19 de marzo de 2010.

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