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Ibarra perfila el Tribunal Superior como garante de la división de poderes

Sitúa la transparencia en el "eje vertebrador" de la gestión de gobierno

No es el candidato con mayor perfil de consenso, pero sí el único que puede presumir de mantener unas estrechas relaciones con los sectores progresista y conservador de la judicatura, pese a su condición de no afiliado. Ahí radica precisamente su fortaleza. Mañana expondrá ante el Consejo General del Poder Judicial el programa más detallado de la terna, con cerca de 30 páginas. Su línea maestra apuesta por perfilar el Superior como garante de la división de poderes. Una cuestión innata, a priori, pero que ha ganado peso tras las crecientes acusaciones de politización que pesan sobre la justicia.

El proyecto de Ibarra aboga por una nítida separación de poderes que no tiene por qué chocar con su estrecha relación. A su juicio, la clave no radica en el aislamiento, sino en el respeto de las competencias propias y ajenas. Y es en este punto donde emerge la figura del presidente del alto tribunal vasco como abanderado del sometimiento "exclusivo" al imperio de la ley. Un principio que apuesta por el entendimiento, pero que fija también una clara frontera para evitar cualquier atisbo de contaminación.

Juan Luis Ibarra

Nacido en Sopelana en 1948, Juan Luis Ibarra es el más veterano de los magistrados que integran la terna y el

que ostenta el historial más completo. Presidente de la sala de lo Contencioso del Tribunal Superior en la actualidad, pasó por el Ministerio de Justicia en los años 90. Fundador de Jueces para la Democracia, también ha prestado sus servicios en otros organismos como la Unión Europea y Naciones Unidas.

Define al presidente del alto tribunal vasco como "uno más entre iguales"

Sobre la modesta concepción del presidente del Superior como "uno más entre iguales", Ibarra dibuja la transparencia como "eje vertebrador" de la gestión de gobierno. Claridad por igual hacia dentro y fuera. Hacia las salas del tribunal, los decanatos y los partidos judiciales en primer término, así como a través de un impulso a la comunicación para facilitar el acercamiento al ciudadano.

No son las únicas cuestiones de peso en su programa. El magistrado vizcaíno reserva también un papel primordial a cuestiones más autóctonas, como la defensa del euskera y el cuidado del derecho foral. De igual modo, defiende la consolidación del Superior como "un órgano de relevancia estatutaria", aunque no forme parte de las instituciones de la comunidad autónoma. Al presidente lo enmarca aquí como una persona que debe ser "leal" a los poderes públicos del País Vasco, "sin esperar nada a cambio".

Como destacan en sus programas los otros dos aspirantes al sillón, Jaime Tapia y Juan Mateo Ayala, el actual presidente de la sala de lo Contencioso recoge también como prioridades la seguridad y la promoción de la nueva oficina judicial. Respecto al primero de los campos, su proyecto se decanta por reforzar los programas de protección personal y de edificios que, tras el asesinato de José María Lidón en 2001, se pusieron en marcha con la colaboración del Ministerio de Justicia y del homólogo Departamento vasco.

La segunda pata ensalza el papel del Tribunal Superior como protagonista ineludible en la reforma de la justicia en Euskadi. Ibarra considera que no hay avance posible en esta línea sin la implicación de los jueces y advierte que se requiere un liderazgo en cuyo "centro" debe situarse el presidente. En su opinión, más que a realizar cuentas, el representante máximo del tribunal autonómico tiene que dedicarse a "consensuar" y "hasta trenzar" incluso los distintos intereses que emergen en una sociedad "tan dispar" como la vasca.

El más veterano de la terna culminará su media hora de intervención ante la Comisión de Calificación del Consejo con un decálogo de actuaciones preferentes, "de alta prioridad", a realizar en sus primeras semanas de mandato si es que finalmente resulta elegido. Será su golpe de efecto para atraer la atención de los vocales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de marzo de 2010