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El consejero Aguirre tranquiliza sobre la salud de las finanzas del Gobierno

El crédito de 600 millones "no causará sobrecoste a las arcas públicas", dice

"Hagan cuentas y vean si necesitamos o no esa operación de crédito [la aprobada ayer en el consejo de Gobierno por valor de 600 millones, que cuestiona el PNV]". El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Aguirre, salió ayer a defender esa actuación y a tranquilizar sobre la salud de las finanzas del Gobierno. Aguirre ofreció con pelos y señales el estado de la tesorería de la Administración general a finales del año pasado y admitió el retraso del Ministerio de Economía y Hacienda en aprobar el endeudamiento como uno de los motivos para recurrir a ese crédito, que, según afirmó, "no supondrá sobrecoste a las arcas públicas" y estará amortizado en seis meses. La Administración central cuestiona 147 de los 2.025 millones de deuda pedidos por la vasca.

Aguirre elude dar fecha al acuerdo con Madrid sobre la deuda

El consejero afeó al PNV que cuestione una operación necesaria

"La situación financiera es buena, las constantes presupuestarias razonables, el nivel de endeudamiento el más bajo de las comunidades autónomas y las cuentas de 2010 nacen limpias", aseguró. Ello permite abrirse a "la senda del equilibrio, en términos totalmente compatibles con los requerimientos y compromisos para el conjunto de las Administraciones españolas como comunitarias", añadió.

"Me parece increíble que el PNV haya entrado a esta discusión", reprochó, cuando la utilización de este tipo de créditos para "necesidades transitorias de tesorería es habitual", tanto por parte de instituciones como de empresas, y nunca antes una operación de ese tipo ha formado parte del debate público, dijo. "Muchas instituciones quisieran tener nuestra situación", añadió, tras descartar que el Gobierno vaya a tener que recurrir a solicitar adelantos de las aportaciones a las Diputaciones. "Más bien será al revés", apuntó, tras desvelar que el Ejecutivo ya concedió en el ejercicio pasado aplazamientos a las haciendas forales en sus pagos al Gobierno.

Aguirre insistió en la caída de la recaudación (de los 13.590 millones estimados en octubre de 2008 por el Consejo Vasco de Finanzas para 2009 a los 10.388 a que rebajó su previsión un año después) como elemento decisivo que "drenó la capacidad presupuestaria del Gobierno" y le condujo a abordar el endeudamiento ya el año pasado para no provocar un colapso en los primeros meses de éste. A 31 de diciembre, explicó, había 1.193 millones en la tesorería del Gobierno, no 1.739 como sostiene el parlamentario del PNV, Ricardo Gatzagaetxebarria, que añade también la de los entes y sociedades públicas. "Esa suma no se puede realizar y Gatzagaetxebarria lo sabe, porque en esas sociedades y entes hay otros integrantes privados o institucionales distintos al Gobierno", indicaron fuentes del Departamento de Economía. Parte de esos 1.193 millones, 535, estaban inmovilizados a plazo fijo por el anterior Gobierno, con lo que el saldo real, afirmó Aguirre, era de 658 millones. El Gobierno debía afrontar en enero y febrero pagos por 950 millones cada mes y en marzo por 926, mientras la primera aportación de las diputaciones, en febrero, sería de sólo 1.572 millones. Es decir, había que afrontar pagos por 2.826 millones con una tesorería de 2.220, lo que arroja la diferencia de los 600 millones de crédito aprobados ayer. Con ellos, el Gobierno se garantiza liquidez hasta finales de mayo, y entonces llegará la segunda aportación de las diputaciones.

El consejero adelantó que espera también solventar las diferencias con el Ministerio de Economía, pero no aventuró una fecha. En último caso, vino a decir, no serían decisivos, porque finalmente la recaudación de 2009 se ha cerrado con 404 millones más de los estimados por el CVF en octubre pasado y ha sido de 10.792 y no de 10.388. "Tenemos margen, aunque el acuerdo [con Madrid] llegará antes", afirmó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 17 de marzo de 2010