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Vuelven las fotos, sin censura

Los periodistas recuerdan la censura franquista y Rus y Blasco se ponen a la defensiva

Si el PP no quería que se viesen, se han visto más que nunca, y más que se verán. A pesar de que las 91 imágenes de la exposición Fragments d'un any fueron descolgadas hace una semana, un día después de inaugurarse la muestra en el Museu Valencià de la Il·lustració i la Modernitat (Muvim), en estos días han copado portadas de periódicos, han llenado informativos de televisión y han surcado libres por Internet. Y desde ayer, vuelven a mostrarse en una sala de exposiciones. Todas. Sin censura.

En la reinauguración de la exposición, ayer en la sala Tomàs March de Valencia, que se convirtió en un nuevo homenaje a Romà de la Calle, quien dimitió por oponerse a la censura, el presidente de la Unió de Periodistes Valencians, Joaquim Clemente, leyó un manifiesto en defensa de la libertad de expresión."La censura ejercida por la Diputación de Valencia sobre la exposición de fotoperiodismo Fragments d'un any ha supuesto una agresión inconcebible en una sociedad democrática como la valenciana del año 2010, más de tres décadas después de la desaparición del régimen del oprobio que precisamente tenía en la censura y el silenciamiento de la libertad de expresión uno de sus baluartes", leyó Clemente ante decenas de personas en la sala Tomàs March. Y si Alfonso Rus, presidente de la Diputación de Valencia, titular del Muvim, justificó hace días la censura de 10 fotos de la exposición (algunas ilustraban el caso Gürtel) en la "libertad de opinión", Clemente le recordó que "la libertad de opinión no sería posible sin la libertad de expresión".

En el acto, Tomàs March, que cedió la sala, declaró: "Algunas personas le tienen miedo al pensamiento y a la inteligencia". Y De la Calle, que volvió a convertirse en el protagonista absoluto, explicó que si los culpables no dimiten, "algo falla y huele a podrido". De hecho, preguntado por la hipótesis de volver a dirigir el Muvim, dijo que solo regresaría con dos condiciones: que la muestra de fotoperiodismo volviera íntegra al museo y que dimitiera el diputado provincial de Economía y Hacienda, Máximo Caturla, instigador del rechazo a las imágenes por parte del PP. De la Calle ahora volverá a su cátedra de Estética.

Mientras, el debate por la censura no bajó de tono. Así, el secretario general del PSPV, Jorge Alarte, que asistió al acto junto a Carmen Alborch y otros dirigentes, exigió al presidente Francisco Camps un pronunciamiento sobre el tema -"si quiere que lo podamos considerar digno, desde el punto de vista democrático", puntualizó- y que los diputados provinciales voten "el nombramiento de un nuevo presidente de la Diputación".

Desde ese organismo, el diputado socialista Rafael Rubio denunció que la institución le negó una sala para hablar de la censura y también pidió las dimisiones de Caturla y del diputado de Cultura, Salvador Enguix, además de la restitución de De la Calle. Peticiones similares se produjeron en la reinauguración por parte de Enric Morera y Mònica Oltra, de la Coalició Compromís; de la diputada de Esquerra Unida Marga Sanz y el portavoz de la formación, Ignacio Blanco.

Asimismo, el diputado de Izquierda Unida Gaspar Llamazares, calificó ayer en Valencia los hechos de "borrachera de poder" y "escándalo democrático".

Por su parte, Rus, preguntado por su parecer, dijo: "No me parece nada. Hoy hay que hablar de falleras, de falleros, de toros, que empiezan hoy, y de coches. Yo ya hablaré cuando tenga que hablar".

Incluso el portavoz parlamentario del PP y consejero de Solidaridad y Ciudadanía, Rafael Blasco, se puso a la defensiva. "Tengo una opinión, pero no la diré porque se utilizaría para la campaña de descrédito de la Diputación", dijo tras la junta de portavoces. Además de elogiar a la corporación y a su presidente y de calificar de "desproporcionada" la polémica, Blasco acusó a los medios de comunicación de "querer prolongar la situación" respondiendo a intereses de formaciones políticas que "son incapaces de ganar", lo que generó cierta tensión dialéctica con algunos de los periodistas. A la pregunta de qué le parece que se descuelguen fotografías de una exposición, respondió preguntando qué le parecía al periodista que esos que ahora protestan no hicieran lo mismo ante la moción de censura en Benidorm, una ciudad en la que el PP perdió hace unos meses por un tránsfuga una alcaldía que había alcanzado años antes por el mismo procedimiento.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de marzo de 2010