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ARTE

Los prismáticos Artvertiser cambian lo que se mira

Obra del neozelandés Julian Oliver y los españoles Clara Boj y Diego Díaz

Dicen que el arte se debe mirar con otros ojos. Dicho y hecho. El neozelandés Julian Oliver y los españoles Clara Boj y Diego Díaz han creado unos prismáticos, para cambiar la realidad que nos rodea, concretamente, sustituir las imágenes de obras de arte o publicidad con otros contenidos.

El aparato se presentó en la feria de arte contemporáneo Arco de Madrid. Los visitantes que se apuntaban a las visitas con los prismáticos mágicos tenían que seguir un recorrido por 12 obras de autores relevantes, como Botero, Miro, Calder, Saura y Tàpies, que habían sido previamente introducidas en el sistema e intervenidas por los artistas. De ese modo, al enfocar la obra, en vez de ver lo que había pintado su autor, veían una palabra y si completaban el itinerario podían descubrir, en inglés, la frase "todo placer que se emancipa de su valor de cambio toma rasgos subversivos", del filósofo e historiador de arte Theodore Adorno. "La elegimos porque nos pareció oportuno en Arco, donde el valor económico de las obras eclipsa frecuentemente su valor simbólico", explica Clara Boj.

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En otro itinerario, las obras eran sustituidas por imágenes extraídas de Google que, aunque etiquetadas con el nombre de determinados autores (miro.jpg o warhol.jpg) no tienen ninguna relación con ellos.

The Artvertiser se estrenó en Berlín en el marco del festival Transmediale. En aquella ocasión, los artistas propusieron un itinerario urbano en el que habían sustituido las vallas publicitarias por obras de arte. "La intención del proyecto es reivindicar el paisaje urbano y permitir la presencia de contenidos alternativos a la publicidad. La experiencia de Arco nos ha dado la oportunidad de mostrar el proyecto a un público amplio y ofrecer una lectura alternativa de la exposición", indica Boj.

Los artistas tienen pensado ofrecer los prismáticos como plataforma expositiva, para que comisarios y cineastas puedan generar propuestas narrativas, a través de recorridos por la ciudad, sustituyendo los anuncios por obras de artistas o vídeos. "Pensamos que The Artvertiser puede ser una forma de hackear el paisaje publicitario y un medio muy interesante para explorar narrativas experimentales".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de marzo de 2010