Reportaje:LIGA DE CAMPEONES | Vuelta de los octavos de final

El Madrid se juega la temporada

Con Guti de bandera, el equipo blanco debe eliminar al Lyon para mantener los objetivos del club

Todo es vertiginoso en la vida del Real Madrid y en la vida de Cristiano Ronaldo, símbolo de éxito, de fuerza y de velocidad. No es extraño que, al verle acelerar en una glorieta y driblar vehículos como si fuesen conos, le parase ayer la Guardia Civil a las 9.30. Iba el portugués en su Audi deportivo negro, con las gafas de piloto, presuroso para llegar el primero a Valdebebas, haciendo rebajes y pisando pedales como los de los rallies. Iba a alcanzar la barrera de la entrada de la ciudad deportiva antes que su entrenador, Manuel Pellegrini, cuando una patrulla le persiguió, se le cruzó y le detuvo como se detiene a los fugitivos.

El pobre Cristiano no entendía nada. Al parecer, iba pensando en un tal Toulalan. Para fortuna del Madrid, le dejaron seguir después de pedirle la documentación. Y Cristiano no llegó el primero, sino el segundo, después de Pellegrini, que entró en el recinto sin percatarse de que a su jugador más desequilibrante le estaban interrogando en el arcén. Ayer, en Valdebebas, cada uno estaba en su mundo, matando la ansiedad, acelerando para que las horas pasasen más deprisa, intentando resolver los dilemas del fútbol, que se acumulan como los problemas cotidianos en los momentos decisivos. Hoy (20.45, Autonómicas), ante el Lyon, en la Champions, el Madrid se juega la temporada. Tiene que recuperarse del 1-0 del partido de ida. ¿Se habrá enterado la Guardia Civil?

Más información
La duda de Pellegrini

Pellegrini y sus estrellas están expuestos a todo tipo de peligros desde que arrancó el curso. Los agentes de tráfico son el menor de ellos. El peligro más acuciante del Madrid es que se parta por el medio y se hunda por falta de centrocampistas. Desde el verano, cuando el técnico chileno pidió que le ficharan más volantes, y luego, cuando suplicó que no le vendieran los que ya tenía, las debilidades del equipo quedaron bien definidas. Al parecer, Jorge Valdano, el director general, principal responsable de la política deportiva del club, no logró persuadir a Florentino Pérez, el presidente, de que vender a Sneijder no era la mejor idea que se le podía ocurrir. Pellegrini quedó desautorizado y Sneijder fue traspasado al Inter. Ahora, el holandés es un elemento indispensable en el equipo de José Mourinho, potencial rival en la Liga de Campeones.

Por lo visto, Pellegrini tenía razón. Sneijder le habría venido bien para recibir al Lyon. Le habría ayudado a hacer equipos más armoniosos, sin tanto mediocentro superpuesto ni tanto lateral postizo en posiciones interiores durante tantas jornadas. Hoy, a falta de Xabi Alonso, sancionado, y sin opciones mejores, se aferrará a Guti. El segundo capitán viene de una lesión y carece de fondo físico. Pero el técnico no tiene otro especialista. No tiene otro pasador igual.

Guti, un veterano mañoso que lleva meses amenazando con dejar el fútbol, será la bandera del madridismo en el Bernabéu. La gente le reclama para la empresa y, en estos casos, el factor espiritual es importante. No es sólo una pequeña remontada lo que está en juego. Es el gran proyecto de Pérez lo que se examinará esta noche.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS