Gente
El padre Arrupe,
general de los jesuitas, ha escrito una carta a toda la compañía, sobre la muerte cruenta de cinco miembros de la orden en distintos países: Rutilio Grande, en El Salvador; los padres Bosco y Burnier, en Brasil, y los padres Martín Thomas y Sepherd-Smith en Rodesia calificados en la misiva como «hombres valientes que saben defender de modo evangélico los derechos humanos, hasta el sacrificio de su vida».


























































