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El PNV quiere llevar las políticas activas al pacto con Zapatero

Urkullu reclama a López diálogo sobre "cuestiones políticas"

El presidente del PNV, Iñigo Urkullu, eludió ayer avanzar las condiciones que su grupo en el Congreso planteará al Gobierno central para el pacto anticrisis que persigue José Luis Rodríguez Zapatero, pero sugirió que las políticas activas de empleo constituirán "uno de los puntos". Así ocurrió en la negociación presupuestaria del año pasado. "Somos conscientes de la situación en el Estado, pero el presidente del Gobierno tendrá que ser consciente también de la situación en la comunidad autónoma", dejó claro.

Urkullu mencionó expresamente las políticas activas de empleo, cuyo traspaso para el 1 de enero pasado vetó su partido en la negociación de los Presupuestos Gnereales de este año, en respuesta a la pregunta de si el PNV incluirá condiciones relativas al desarrollo estatutario en esa negociación. La referencia expresa del presidente del PNV corrige a su portavoz en el Congreso, Josu Erkoreka. "No es momento para ese tipo de transacciones", respondió éste último el pasado jueves en una entrevista en Radio Euskadi ante la misma cuestión.

La negociación en Madrid coloca al PNV de nuevo en posición de fuerza

"Es algo que hemos hablado con el Gobierno, como partido, y está en la relación entre el grupo vasco y el PSOE en el Congreso", argumentó ayer Urkullu. Habrá además "otras muchas cosas", que se harán públicas una vez escuchado el planteamiento del Ejecutivo central.

La búsqueda de un pacto anticrisis por parte de Zapatero coloca de nuevo al grupo del PNV en el Congreso en una posición privilegiada, que no habría vuelto a tener de otro modo hasta la negociación presupuestaria del próximo otoño. Paradójicamente para un partido nacionalista, su arma más poderosa en estos momentos, tras perder el Gobierno en Euskadi, se halla en su representación en Madrid.

El Ejecutivo central está obligado a retener el traspaso de las políticas activas hasta septiembre, incluso aunque tenga antes cerrada su negociación con el Gobierno vasco, salvo que el PNV le diese su visto bueno al acuerdo entre ambas administraciones. Ése es el compromiso actualmente en vigor, a expensas de que ahora pueda ser corregido o ampliado.

El núcleo duro de la ejecutiva del PNV, encabezado por Urkullu, Andoni Ortuzar y Joseba Aurrekoetxea, reunió ayer en su sede central a los tres diputados generales (José Luis Bilbao, Xabier Agirre y Markel Olano); los portavoces en el Parlamento vasco y el Congreso, Joseba Egibar y Josu Erkoreka, respectivamnete; la europarlamentaria, Izaskun Bilbao, y el alcalde de Getxo, Imanol Landa, en representación de la asociación municipal Eudel.

La reunión propició una comparecencia de Urkullu, en la que volvió a remitir al Parlamento y las instituciones gobernadas por su formación el diálogo directo sobre cuestiones de alcance que le propuso el lehendakari, Patxi López, y que estimó "sectoriales".

El líder peneuvista se reserva para las "cuestiones políticas", sobre las que emplazó a hablar, ya no al lehendakari ni al Gobierno, sino, al menos, al PSE. "Llevamos ya años sin sentarnos por falta de voluntad del PSE", reprochó. Urkullu reconoció que el refuerzo de la unidad en la lucha contra ETA, el último de los puntos propuesto por López -y por él mismo con la denominación Paz y política-, "sí es un tema que merece la pena que exploremos el lehendakari y yo y el PNV y el PSE".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de febrero de 2010