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El temporal rebosa los pantanos

Los embalses ganan en dos meses un 135% de su volumen de agua - Más de 60 de las 90 presas se ven obligadas a desembalsar por razones de seguridad

Ni en la memoria de los más viejos del lugar ni en las estadísticas oficiales hay rastro alguno de un periodo de precipitaciones tan intenso y, sobre todo, tan continuo. Sólo en 1996 llovió en cantidades similares, pero lo hizo durante un tiempo mucho menor. Desde que empezó este insólito temporal, a mediados de diciembre, se han superado los 540 litros por metro cuadrado, lo que equivale al 85% de la pluviometría media anual en la comunidad, de unos 650 litros por metro cuadrado. Así las cosas, los pantanos andaluces ofrecen una estampa histórica, con una media del 87,29% el pasado viernes. Eso supone 50 puntos más de lo que tenían hace apenas dos meses.

Los pantanos han pasado de embalsar 3.839 hectómetros cúbicos a 9.045, es decir, un 135% más en dos meses, algo sin precedentes. Prácticamente, todas las provincias han duplicado su agua embalsada, y se ha triplicado en Jaén y en Córdoba, en la cabecera y el curso medio de la cuenca del Guadalquivir. Los embalses de estas dos provincias son los que más agua han recepcionado, aunque las precipitaciones han sido más intensas en la zona occidental, en especial en las provincias de Málaga y Cádiz. En la capital malagueña, por ejemplo, se han recogido 700 litros por metro cuadrado desde mediados de diciembre, cuando la media anual de la ciudad es de 500 litros por metro cuadrado.

Todas las provincias han duplicado su agua embalsada

En la cabecera y el curso medio del Guadalquivir se ha triplicado

Desde diciembre, se han superado los 540 litros por metro cuadrado

52 de los 90 embalses andaluces están por encima del 90% de su capacidad

De los 90 embalses de la comunidad, 52 están por encima del 90%, y 27 de ellos han alcanzado el 100%. Eso ha motivado que al menos 60 presas se hayan visto obligadas a desembalsar agua en la última semana. Las mayores evacuaciones se han producido desde los embalses de Alcalá del Río, con más de 1,6 millones de litros por segundo de media, o lo que es lo mismo, más de 138 millones de litros al día que van a parar al océano Atlántico; así como las de Peñaflor, Villafranca, Carpio o Jándula.

"No queda más remedio que desembalsar, es necesario aplicar los protocolos de seguridad de las presas", explica Juan Paniagua, director de la Agencia Andaluza del Agua. Todos los embalses cuentan con unos puntos de control que dan una alarma cuando el agua alcanza niveles más altos de los recomendados, unos niveles que suelen estar comprendidos entre el 92% y el 95%. Con todo, algunas presas han sobrepasado la última semana el 100% de su capacidad. Aún así, las inundaciones han sido inevitables en algunas zonas, en especial de la provincia de Cádiz, pues al desembalse de la presa de Bornos se han unido precipitaciones de 150 litros por metro cuadrado.

Entre los pantanos que han empezado a desembalsar esta semana está el cordobés de Iznájar, el mayor de Andalucía, a pesar de que se encuentra al 82% de su capacidad. Medio Ambiente justifica el desembalse controlado de 50 metros cúbicos por segundo como medida de prevención ante la posibilidad de que la semana que viene continúen las precipitaciones intensas y para evitar riadas en municipios como Puente Genil o Écija.

En la cabecera alta del Guadalquivir llama la atención el pantano jiennense del Quiebrajano, que en apenas dos meses ha pasado de estar en situación de emergencia a aliviar agua por estar colmatado. La Junta de Andalucía ha instado a 42 municipios de la provincia de Jaén a elaborar planes locales de inundaciones. En los últimos dos meses se ha activado el plan de emergencia en tres ocasiones no sólo por la lluvia caída, sino también por el desembalse de los pantanos, que ha tenido en vilo a varias pedanías de Marmolejo y Andújar.

Con este escenario, la Agencia Andaluza del Agua garantiza los recursos para abastecimiento humano para los próximos tres años en términos generales, aunque en zonas de Cádiz y Córdoba las reservas dan para cuatro años y, por el contrario, en Almería, habrá que seguir pensando en el trasvase Negratín-Almanzora.

También han desaparecido las tensiones en el regadío agrícola, pues los embalses de regulación general garantizan las dos próximas campañas como mínimo. La Agencia Andaluza del Agua ha convocado esta semana a las organizaciones agrarias y de regantes para intentar consensuar las dotaciones de la próxima campaña. Pese a la época de bonanza, Juan Paniagua lanza un mensaje de concienciación para que ciudadanos y regantes ahorren agua: "A un ciclo de abundantes precipitaciones le suele seguir otro de sequía", sentencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de febrero de 2010