Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Necrológica:'IN MEMÓRIAM'

Juan Manuel Sánchez Ríos, dibujante, ceramista y madrileñista

El dibujante y ceramista Juan Manuel Sánchez Ríos murió en Madrid en la mañana del domingo 7 de febrero, a consecuencia de una prolongada enfermedad. Su vida y su obra se vinculan estrechamente a esta ciudad, donde había nacido en 1944. Enamorado desde su mocedad del arte de Francisco de Goya, estudió pintura con Manuel Benedito y Carlos Moreno. Amplió sus conocimientos artísticos en la ciudad italiana de Florencia. Desde muy joven se introdujo en el arte de la cerámica de la mano del ceramista Jacinto Alcántara, cuyo nombre, junto al de su hermano Francisco, dio título a la Escuela de Cerámica situada junto a la Rosaleda del parque del Oeste. Sánchez Ríos dirigiría la escuela, donde impartió clases como catedrático de Dibujo hasta su jubilación.

Centenares de alumnos de toda España recibieron de él los frutos de su magisterio, artísticamente caracterizado por una muy intensa inspiración creativa y un quehacer troquelado sobre una evidente erudición artística e histórica. La expresividad de sus creaciones era desenvuelta y rotunda. Movilizaba con soltura el claroscuro y su estilo se caracterizaba por un trazo definido cargado de elegante energía y natural finura, sobre representaciones de muy variados trasuntos, si bien él prefería tratar los concernientes a escenas madrileñas. Sus conocimientos pictóricos y cerámicos otorgaron a su arte una personalidad singular. Sus recreaciones sobre el Madrid ya desaparecido resaltan por la perfección de su hechura y su poder evocador.

Su dedicación a la enseñanza de la cerámica, de la pintura y el dibujo durante cuatro décadas no le impidió cultivar otras actividades, en su mayor parte de carácter cívico. Exponente de un madrileñismo democrático y afable, siempre abierto al cosmopolitismo, Ríos, como le denominaban sus amistades, presidió la Sociedad Filantrópica de Milicianos Voluntarios Nacionales, una organización fundada al calor de las luchas contra el absolutismo del monarca Fernando VII y que se ha perpetuado hasta nuestros días. Esta entidad, de raigambre liberal-democrática, regenta el cementerio de La Florida, donde reposan los restos de una treintena de patriotas alzados contra la ocupación militar napoleónica en mayo de 1808, cuyas identidades él contribuyó a esclarecer mediante amplias investigaciones. Precisamente, al desaparecido artista se debe el hito frontal que decora el acceso al recoleto camposanto madrileño.

Por otra parte, Juan Manuel Sánchez Ríos ha sido durante décadas el motor de ceremonias cívicas como el célebre Entierro de la Sardina, fiesta anual de cuño goyesco que entronca con las tradiciones madrileñas más populares. Se caracterizó también por una pasión profunda por la defensa de causas laicas, ciudadanas y vecinales, las ecológicas y las relacionadas con el patrimonio histórico incluidas, así como por un hondo amor por el mundo del cine. Precisamente, acababa de culminar un estudio sobre los cines de barrio en Madrid. Atención especial en su arte fue el pequeño universo urbano contiguo al río Manzanares y San Antonio de la Florida, donde vivió hasta su muerte. Su esposa Virginia ha sido principal amiga y consejera de un hombre al que cuantos le conocieron califican de persona sensible, bondadosa y solidaria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de febrero de 2010