Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:BARCELONA 2 - GETAFE 1 | 21ª jornada de Liga

Frente a la provocación, inteligencia

El Barça responde con aplomo a un duelo desquiciante que acabó con dos menos ante el Getafe

Desde el temple y la exquisitez, el Barcelona resolvió un partido desquiciante, muy complicado. Los azulgrana respondieron con inteligencia a un rosario de calamidades que la mayor de las veces acostumbran a provocar sorprendentes marcadores, no en el caso del Barça, sereno de momento como líder. Alves se lesionó en el calentamiento, Touré se retiró poco después del descanso, Piqué fue expulsado a las primeras de cambio y Márquez también vio la roja en la prolongación después de un desconcertante concierto de pito. Al parecer, el árbitro estaba al corriente del villarato y del protagonismo que se ha concedido en los diarios a los colegiados.

El juez del encuentro midió de forma rigurosa al Barcelona y especialmente condescendiente al Getafe. Tan pendiente estuvo el árbitro del Barça que no reparó siquiera en que su indumentaria no casaba con el partido y tardó medio tiempo en pasarse del negro al amarillo. A la taquicardia de Texeira Vitienes replicó con aplomo y lucidez Guardiola. El técnico retiró a Ibrahimovic para dar entrada a Busquets y el Barcelona cerró el choque con un gol de Xavi tan precioso como el de Messi. El cambio preciso pesó más en el desenlace del partido que el intervencionismo arbitral.

BARCELONA 2 - GETAFE 1

Barcelona: Valdés; Maxwell, Piqué, Milito, Abidal; Xavi, Touré (Márquez, m. 58), Keita; Messi, Ibrahimovic e Iniesta (Pedro, m. 90). No utilizados: Pinto; Henry, Bojan, Chigrinski y Busquets.

Getafe: Codina; Torres; Cata Díaz, Rafa, Mané (Manu, m. 56); Pedro Ríos, Boateng, Parejo (Casquero, m. 64), Miku (Kepa, m. 76); Albín y Soldado. No utilizados: Ustari; Belenguer, Mario y Cortés.

Goles: 1-0. M. 7. Messi recibe de Keita y coloca el balón junto al palo. 2-0. M. 67. Xavi aprovecha una asistencia de Messi. 2-1. M. 93. Soldado, de penalti.

Árbitro: Texeira Vitienes. Expulsó a Piqué (m. 24) y Márquez (m. 92) y no podrán jugar el domingo ante el Atlético. Amonestó a Mané, Maxwell, Xavi, Boateng, Casquero y Busquets.

74.854 espectadores en el Camp Nou.

Messi acabó muy pronto con el debate que generó la alineación dispuesta por Guardiola. El técnico había endurecido el equipo desde la defensa hasta la delantera, no se sabe muy bien si por las características del Getafe o por administrar su propio plantel, con Touré de volante central en detrimento de Busquets, e Iniesta de delantero, movimiento que llevó a Pedro al banquillo y dejó fuera de la convocatoria a Henry. Aunque aparentemente perdía precisión, el equipo azulgrana tuvo llegada y también tiro por las roscas de Messi. El argentino remató cerca del poste izquierdo de Codina al poco de empezar la contienda y poco después encontró portería junto al lado derecho del meta en un disparo muy bien colocado desde fuera del área.

La pulga llenó el campo del Getafe con abrumadora facilidad para suerte del Barcelona, que ocupaba la banda derecha con dos zurdos, como el propio Messi y Maxwell, recambio de urgencia de Alves, que se resintió de su lesión en el calentamiento. Apareció entonces Rafa y el partido tomó un mal camino para el Barça. El zaguero del Getafe la tomó con Messi en una fuerte entrada y al poco tiempo provocó la expulsión de Piqué, que le entró tarde y de manera exagerada en una acción alejada del área. La expulsión del central barcelonista descolocó a los barcelonistas y permitió salir de su cancha al Getafe, por más que la estadística aseguran que el plantel de Michel es incapaz de ganar los partidos en que cuenta con superioridad numérica.

La pelota pasó a pies del Getafe, un equipo aseado, a gusto con la posesión y también manso, falto de malicia y de pegada. Valdés fue exigido en un par de remates tan bien trabajados como mal resueltos. Al Barcelona le costaba en exceso tirar la línea de pase, alcanzar la medular. Le podía la prisa, incapaz de combinar, sin opción de estirarse con el balón. Ibrahimovic jugaba más de espaldas que de cara a la portería y se perdió la conexión con Messi. El argentino retrasó entonces su posición para profundizar para el sueco y los barcelonistas dispusieron de una inmejorable ocasión para resolver el encuentro. A Ibrahimovic, sin embargo, se le apareció el dichoso Rafa cuando ya había sorteado a Codina. Ayer tampoco fue la noche del sueco.

Los detalles de Iniesta, soberbio en los momentos de apuro y exigencias defensivas, ayudaron a levantar el ánimo del Barça, que se ganó el descanso con cierto alivio. El encuentro demandaba la intervención del entrenador y Guardiola no estuvo contemplativo, sino que retiró a Ibrahimovic, desfigurado y desnortado, para dar entrada a Busquets. La consigna era alargar el campo y explotar la velocidad de Messi. Y el gol definitivo no tardó en llegar pese a la dificultad de los azulgrana por acabar las jugadas. Xavi certificó el triunfo con un tanto muy bonito después de una jugada estupenda de Messi e Iniesta, gobernador de la contienda.

Al Getafe de nada le sirvió jugar con uno más y tener un buen rato la pelota. Apenas tuvo remate y no supo defender las acciones desequilibrantes del Barcelona, sereno en un partido que puso de los nervios al aficionado más templado, muy especialmente cuando expulsó a Márquez en el tiempo añadido en una jugada que acabó en penalti y gol de Soldado. El árbitro prolongó el partido cuatro minutos en una decisión que puso a prueba de nuevo la concentración del Barça. Y no les falló el pulso a los azulgrana pese a que por una vez tuvieron menos posesión que el contrario. Al fin y al cabo no fue un partido corriente, salvo en el resultado y en sus figuras, Messi, Iniesta y Guardiola, tres de los símbolos del Barça.

Piqué y Márquez, reincidentes

No es la primera vez que Gerard Piqué y Rafa Márquez son expulsados a la vez en un mismo partido con el Barcelona. En la 21ª jornada de la temporada pasada, en el encuentro que les enfrentaba al Racing de Santander en El Sardinero, con victoria culé por 1 a 2, ambos defensas tuvieron que abandonar el césped debido a las dos amonestaciones que vieron cada uno por parte del colegiado Fernández Borbalán. En ese encuentro, a Piqué se le mostraron dos amarillas por discutir con un jugador rival y por sujetar a un contrario. Márquez, por su parte, fue sancionado en dos ocasiones por zancadillear a los racinguistas. Desde entonces, el Barcelona nunca había vuelto a sufrir dos expulsiones en un mismo encuentro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de febrero de 2010

Más información