La tierna cámara de Coco

La joven fotógrafa exhibe en Cádiz una sutil crítica al comunismo chino

Es joven. Descaradamente joven. Tiene 17 años y puede presumir de haber realizado ya cinco exposiciones, haber trabajado en varias revistas, ocupar un sitio privilegiado detrás de las pasarelas de moda y haber disfrutado de un mecenas. Mercedes Capitán es Coco. Y Cocoladas las obras que presenta al mundo. Su nombre artístico le viene de pequeña, cuando era sólo un bebé y su madre le encontró parecido con el niño de Popeye. Fue una fotografía, también a su madre, la que le marcó la decisión de encauzar su talento a través del objetivo de una cámara.

Coco nació en Sevilla en 1992, pero desde los 11 años reside en Cádiz. Siempre le gustó crear. Lo intentó con el dibujo pero no fue su fuerte. En su carta de presentación recuerda que recortaba imágenes y las pegaba de otras maneras para que se parecieran más a las que ella quería ver. Un verano, su madre, también artista aunque de la cocina, le pidió que le hiciera una foto y cuando vio el resultado descubrió que esa cámara le había dado la oportunidad de conseguir más fácilmente las imágenes que buscaba. Su abuelo, que había sido fotógrafo, le ofreció las primeras claves técnicas y así inició su precoz carrera profesional.

La artista expone 21 fotografías de su viaje a China en la sala Kulturevolution

En Mallorca, consiguió el apoyo del empresario Bruno Entrecanales, que le permitió ganar contactos con otros fotógrafos, abrirse hueco para después recorrer algunas pasarelas, captar las creaciones de destacados diseñadores y ofrecer sus obras en revistas de tendencias. El pasado verano estuvo un mes en China. No olvidó su cámara y el resultado de ese viaje se resume ahora en 21 fotografías expuestas en la sala Kulturevolution, en Cádiz, una apuesta de Javier Reina y Vicente Esteban para captar talentos cercanos.

La China de Coco es un buen número de sonrisas. Son pompas de jabón. Son posados felices. Son gente corriendo huyendo de la lluvia. "La exposición tiene un sentido crítico muy sutil. El comunismo sigue haciendo de las suyas y hay mucha represión. Todo son retratos y muy sencillos. He querido que haya una crítica pero con sutileza", explica la joven autora, a quienes ya muchos le auguran un grandioso futuro. "De momento quiero estudiar. También me gusta mucho escribir. Tengo pensado ir a Londres, hacer cursos de fotografía y ampliar mis conocimientos con Historia del Arte".

La juventud de Coco le obliga a compatibilizar sus responsabilidades. El montaje de su nueva muestra le coincide con sus clases de Bachillerato de Humanidades. Se mueve en diferentes técnicas. La digital y la analógica. Ha expuesto ya obras en Polaroid. Le gusta la fotografía y la literatura. No se pone ningún límite. No sabe cómo enfocará su carrera. La vida todavía no la ha puesto entre demasiados caminos que se bifurquen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de enero de 2010.

Lo más visto en...

Top 50