Mercadillos sin apenas ganancias

Todo se vende barato en este tiempo. En los anuncios de prostitución, se brindan ofertas navideñas de dos horas de sexo al precio de una, y hasta de prácticas en grupo a partir de 20 euros. Ha habido peleas cerca del Mercado Central de Valencia entre gorrillas españoles para imponerse a inmigrantes; dos de ellos, además, agredieron a un conductor hace poco cuando se negó a darles dinero cerca del Hospital General. De manera mucho más serena, en los diferentes mercadillos de Navidad aumentaron los puestos de juguetes que imitan las carísimas licencias de Spiderman por 4 euros. Se podía encontrar "pura artesanía" de África o América Latina desde 3 euros. "La gente no compra ni eso ni nada", indica Manuel, de 60 años, con 30 años como vendedor, "y cada vez hay más gente que sale a vender a los mercados de pueblos para buscarse la vida". "Antes, si vendías una prenda de ropa, te ganabas 8 euros; ahora, los inmigrantes llevan tu misma ropa ganándose un euro". Todos compran prendas que imitan en tela barata el diseño moderno de marcas caras. Las adquieren en almacenes chinos de Manises. "Hay muchas chicas que se han comprado el traje de Nochevieja en paradas como la mía gastándose 15 euros". "Pero no ganamos ni para emplear", que es como Manuel y otros vendedores refieren el hecho de comprar género.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 07 de enero de 2010.

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