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Blesa acusa a Díaz Ferrán de haberse burlado de Caja Madrid

Marsans negocia la renovación del crédito de 26,5 millones

El presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, comunicó ayer a los miembros del Consejo de Administración de la entidad que el grupo Marsans, que preside Gerardo Díaz Ferrán, se había burlado de la caja, en referencia al impago del crédito por valor de 26,5 millones. Según Blesa, el presidente de la CEOE se había comprometido en documento público con una serie de garantías que no ha presentado en el momento de reclamárselas.

El todavía presidente de la caja de ahorros madrileña, que convocó un consejo extraordinario para tratar específicamente esta cuestión, explicó que la caja había presentado un requerimiento al grupo empresarial para que arreglara la situación. Informó que la operación contaba desde noviembre de 2008 con las garantías de la venta de Viajes Marsans, de la propia empresa y de las sociedades Holdisan, de Díaz Ferrán, y Parihol, de Gonzalo Pascual, así como el aval de varias sociedades. Explicó que habían descubierto un año después que las acciones de Marsans ya habían sido pignoradas por Banesto. Blesa añadió que se ha dado un plazo para solucionar la situación mientras se prepara la línea ejecutiva para aplicar en caso de que Díaz Ferrán no haga frente al pago.

Sin embargo, fuentes cercanas al grupo Marsans han asegurado que el Consejo había aprobado la renovación del crédito y que estaban a la espera de garantías. Asimismo, subrayan que nunca ofrecieron las acciones de Marsans como garantía y que, al renovar el crédito, ellos mismos advirtieron que ya estaban pignoradas.

Precisamente, ayer mismo Gonzalo Pascual, socio de Díaz Ferrán, estuvo negociando una solución, según fuentes cercanas al grupo Marsans. Según esas fuentes, el grupo ha presentado una serie de garantías -edificios, hoteles, naves, compañías de transporte- que permitan renovar el crédito y que han quedado con responsables de la caja el próximo lunes para tal fin.

Por otra parte, varios consejeros de distinto signo se quejaron al presidente por el hecho de que se hubiera filtrado la información sobre la situación de un cliente que, además, es miembro del Consejo de Administración.

Blesa también subrayó que no se había abierto expediente, lo que habría planteado que Díaz Ferrán fuera inhabilitado. El tema ni se trató, entre otras cosas, porque Díaz Ferrán dejará el cargo en la próxima renovación que llevará a Rodrigo Rato a la presidencia y, seguramente, a Arturo Fernández, presidente de CEIM, a ocupar su puesto en el Consejo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de diciembre de 2009