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Desde Los Ángeles gracias a una colecta

Con 35 muncicipios llamados a votar, la comarca de Osona fue el epicentro de las consultas soberanistas. Y Vic, su capital, el ombligo, con centenares de voluntarios movilizados y el ambiente de las grandes ocasiones. Entre los miles de vecinos que acudieron a votar destacaron por número los de origen inmigrante, marroquíes y subsaharianos, convencidos de que si Cataluña pudiera administrar sus recursos sería beneficioso también para ellos. Uno de los dos seminarios de la ciudad se convirtió en centro de prensa y de las comparecencias que acapararon los políticos de Esquerra Republicana y Convergència.

El segundo núcleo de las consultas fue Sant Cugat del Vallès, la única gran ciudad del área metropolitana que votó y la más poblada (casi 60.000 votantes). Allí se llevó el protagonismo Jan Monells, un estudiante que vive en Los Ángeles pero que no quería perderse la votación y organizó una colecta en Facebook. Los 100 euros que le sobraron los donará a las selecciones catalanas, explicaba eufórico con una bandera estelada colgada al cuello.

La provincia de Girona registró el único incidente de la jornada cuando los Mossos d'Esquadra detectaron a tres jóvenes de estética skin que se paseaban por Banyoles en un coche en el que hallaron barras de hierro, un bate de béisbol, una pancarta, un megáfono y otros objetos que los agentes decomisaron. Tras identificarles, les dejaron marchar. Banyoles es la capital de la comarca del Pla de l'Estany, donde 11 municipios se movilizaron de forma conjunta y los vecinos se volcaron en la consulta. Tanto, que incluso hubo una familia que cedió su garaje para instalar una mesa electoral.

La participación de los inmigrantes que no pueden votar en otras convocatorias fue elevada en todas partes. N'diaye Halassane, de Guinea Conakry, partidario del sí a la independencia, argumentó: "El pueblo tiene que decidir sobre su futuro y cualquier pueblo tiene derecho a ser libre". Llegada de China hace nueve años, Xiao Ping, también votó sí: "Será bueno para Cataluña y si las cosas mejoran también será bueno para nosotros".

Con mucha menos fuerza que en las comarcas de Barcelona y Girona, en las de Lleida la mayor ciudad con consulta fue Tàrrega, donde el ambiente también fue de fiesta y reivindicación, pese al frío y al tiempo desapacible que ayer tomó Cataluña. "El resultado será importante, pero habrá que valorar la movilización ciudadana sin precedentes que ha provocado este referendo", celebraba el portavoz de la plataforma Tàrrega Decideix, Jaume Huguet. Entre los votantes hubo vecinos de todas las edades y de nuevo una destacable presencia de inmigrantes. Dolors Gassó, de 81 años, dijo que la consulta servirá para "hacer reaccionar" al Gobierno español. "Nos tendrán que hacer caso", proclamó acompañada de su inquilino Abdul Bilhbib, un inmigrante marroquí de 44 años que lleva 15 en España.

El contraste de la jornada lo pusieron Tarragona, con sólo ocho municipios votando, y las grandes ciudades, apartadas por ahora de la oleada independentista. No se votó en ninguna de las cuatro capitales de provincia: Barcelona, Tarragona, Lleida y Girona, ni en otras grandes urbes como L'Hospitalet de Llobregat, Sabadell o Terrassa.

Esta información ha sido realizada por Bertran Cazorla, Ivanna Vallespín, Rebeca Carranco, Lluís Visa, Maiol Roger y Ferran Balsells.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 14 de diciembre de 2009