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Reportaje:

La federación enreda al fútbol español

El ocultismo del órgano que preside Villar, que no informó ni al CSD de los datos que poseía sobre el amaño de partidos, y su falta de transparencia agravan el caso de las apuestas ilegales

Una nota hecha pública en la tarde del martes por la federación ha provocado un terremoto que amenaza con agrietar al fútbol español. En el comunicado, de 15 líneas, el órgano que dirige Ángel María Villar aseguraba que el Comité de Competición había "acordado la apertura de expediente disciplinario deportivo contra diversos futbolistas con licencia para participar en las competiciones oficiales nacionales" por el caso de las apuestas ilegales y el amaño de partidos. Además, rezaba la nota, el Comité había "trasladado a la Fiscalía General del Estado el expediente que obra en su poder, en el entendimiento de que pudiera revestir el carácter de delito o falta penal". Se refería la federación a una investigación sobre el supuesto amaño de partidos de fútbol en España. Pero no daba más datos. Ni a qué partidos se refería, ni a qué jugadores, ni a qué equipos, ni a qué competición, ni a qué categoría... No decía, en fin, ni quién, ni cómo, ni cuándo, ni dónde. Aún es más: en el momento de redactar la nota, la federación no había "trasladado" documento alguno a la fiscalía, donde no sabían nada del tema. Lo hizo en la mañana de ayer, vía correo certificado. Tampoco tenían conocimiento alguno en el Consejo Superior de Deportes. De hecho, el secretario de Estado, Jaime Lissavetzky, se enteró de la noticia al ser requerida su opinión por los medios.

Fue Las Palmas quien desveló los nombres de los clubes y los jugadores investigados

Hay otro presunto implicado: el ex rayista Diamé, actualmente en el fútbol inglés

Fue a última hora del martes cuando se conocieron todos los detalles. Y ocurrió de la manera más extraña, pues de forma inopinada la UD Las Palmas colgó en su web un comunicado en el que informaba de que la federación le había abierto sendos expedientes al club canario y al Rayo Vallecano, protagonistas del partido de Segunda, disputado el 13 de junio, que acabó con 0-0 y que disparó las sospechas de la UEFA por un presunto caso de apuestas ilegales. Fue el máximo organismo del fútbol europeo el que avisó a la federación ante el volumen de dinero invertido en ese resultado.

Las Palmas no tuvo reparo en hacer públicos también los nombres de los siete jugadores que eran objeto de investigación por la federación: Mario Gómez (actualmente en el Alcorcón y la pasada temporada en el Córdoba), Francisco Javier Suárez (en el Ejea este curso y en el Granada el pasado), Juan Carlos Ceballos (Córdoba), Raúl Lucha (Amposta), Javier Monteys Monty (Gramanet), López Vallejo (Zaragoza, que la pasada campaña militaba en Segunda) y Francisco Medina Piti, el único de los presuntos implicados que pertenecía a uno de los contendientes, el Rayo, aunque para aquel choque ni siquiera fue convocado.

Según pudo saber este periódico, hay un octavo futbolista implicado, el francés Diamé, que la pasada temporada militaba en el Rayo y ésta lo hace en el Wigan, de la Liga inglesa, motivo por el cual la federación española no tiene competencia para investigarle, aunque ya ha comunicado los hechos a su homóloga inglesa. Además, la UEFA ha comunicado a la federación los nombres de cinco personas relacionadas con este asunto pero que carecen de licencia deportiva.

Pese a la repercusión, la federación, ayer, no abrió la boca. No hizo declaración alguna, ni para afirmar ni para desmentir una información que pone bajo sospecha al fútbol español, como lo están el húngaro, el turco, el croata, el suizo, el bosnio, el esloveno, el austriaco, el belga y el alemán, implicados en la trama que el 20 de noviembre acabó con la detención de 17 personas por amaños de partidos en toda Europa. A esta lista se unió ayer Grecia. El fútbol español se enfanga justo cuando en Ciudad del Cabo la FIFA se reúne para celebrar el sorteo del Mundial de Suráfrica, mañana. El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, aseguró que las apuestas "suponen un secuestro del fútbol, pero no se suelen dar a alto nivel sino en competiciones inferiores". En ese cónclave, la federación deseaba dar la mejor publicidad a la candidatura hispano-portuguesa para la organización del Mundial 2018.

Todavía está por ver qué camino toma la investigación. La carta certificada llegará hoy (se supone) a la fiscalía, pero ello no garantiza que ésta abra diligencias, pues no se trata de una denuncia. El Gobierno acaba de introducir una reforma en el Código Penal que tipifica un nuevo delito de fraude deportivo, castigado con penas de entre seis meses y cuatro años. El texto aún debe ser aprobado por el Parlamento, así que no puede ser aplicado a este caso.

Los afectados reaccionaron de diversas maneras. Algunos callaron. "No tengo nada que ver", aseguró López Vallejo, portero del Zaragoza. "Soy ajeno por completo a este asunto y no tengo ninguna información más que la publicada", comentaron Mario Gómez y Piti en sendos comunicados. Y Ceballos fue tajante: "Muchos jugadores saben cosas del fútbol. Cada uno apuesta lo que quiere, no hay delito. Con mi dinero apuesto a lo que quiero, son cantidades pequeñas, no es nada malo".

No todo el mundo puede actuar de ese modo. Así, los jugadores del Barça, como los directivos y otros trabajadores, tienen prohibido apostar en eventos deportivos desde hace dos años, cuando el club incluyó una cláusula en los contratos. Además, el Reglamento de Apuestas de la Comunidad de Madrid señala en su artículo 7: "No podrán participar en las apuestas (...) los deportistas, entrenadores u otros participantes directos en el acontecimiento objeto de las apuestas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 3 de diciembre de 2009