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El sector agrario rechaza el acuerdo europeo que amplía las exportaciones de Marruecos

El cierre de las negociaciones entre la Unión Europea y Marruecos para sellar un nuevo acuerdo agrícola que amplíe las concesiones a las exportaciones de frutas y hortalizas del país norteafricano ha sido recibido como un auténtico mazazo por el sector hortofrutícola andaluz. "Es lo peor que nos ha podido pasar", aseguró la gerente de la Interprofesional de Frutas y Hortalizas de Andalucía, María José Pardo, quien lamentó que este nuevo paso hacia la firma del acuerdo, que podría materializarse en los próximos días, coincida con una de las crisis más graves del campo.

"Se ha puesto la puntilla al sector", ahondó Francisco Vargas, presidente de Asaja en Almería, cuyos productores serán, junto a los de Granada, los que más se resientan ante la liberalización del comercio agroalimentario con Marruecos, país al que se le ampliarán progresivamente las cuotas de exportación de tomate hasta llegar en 2014 a 285.000 toneladas, 50.000 más que las recogidas en el convenio actual.

Aguilera dice que no se debería firmar otro pacto si se incumple el actual

Con las 350.000 toneladas de tomate marroquí que accedieron a los mercados comunitarios en la última campaña, la concesión prevista es prácticamente una minucia para los agricultores, que ven en los "constantes incumplimientos" de los acuerdos la verdadera raíz del problema.

"Los papeles firmados se guardarán en un cajón y Marruecos exportará lo que quiera", pronosticó el secretario provincial de Coag, Andrés Góngora, antes de exigir al Gobierno que defienda en Bruselas la implantación de un sistema de certificados de exportación que garantice el cumplimiento de los contingentes y precios mínimos establecidos puesto que, según recordó, Marruecos infringe también esta parte del acuerdo al vender el kilo de tomate a menos de 35 céntimos frente a los 46 pactados.

La Interprofesional de Frutas y Hortalizas, que no descarta pedir al Gobierno que vete el acuerdo que deberá ser ratificado ahora por los países de la UE, reprochó también la "competencia desleal" que supone que los productos marroquíes no estén sometidos a las mismas normas de calidad, uso de materias activas y sostenibilidad que los españoles, aspecto con el que coincidió el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, al apostar ayer por un marco común regulado que palie estas diferencias.

La respuesta contundente del Gobierno andaluz que durante toda la jornada reclamaron las organizaciones agrarias la ofreció la consejera de Agricultura y Pesca, Clara Aguilera, al coincidir con los productores en que no debería firmarse un nuevo acuerdo mientras el vigente no sea respetado. Aguilera se mostró contraria al establecimiento de alianzas estratégicas "a costa" de las producciones de Andalucía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de diciembre de 2009