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Reportaje:

Golpe a las apuestas ilegales en Europa

Caen 17 estafadores en una operación internacional, liderada por la fiscalía alemana, que investiga 200 partidos y salpica a la Bundesliga, a otros ocho torneos nacionales y a la 'Champions'

El amaño masivo de partidos ha vuelto a golpear con fuerza el fútbol europeo. La Fiscalía de Bochum (Alemania) anunció ayer que cuenta con indicios concretos del amaño de 200 partidos en el continente, incluidos tres de la Liga de Campeones y 12 de la Europa League (antigua Copa de la UEFA). El escándalo salpica además a nueve competiciones nacionales, aunque la única relevante es la Bundesliga alemana, y ya ha llevado a la cárcel a 17 sospechosos de sobornar a jugadores, entrenadores, árbitros o funcionarios para ganar auténticas fortunas apostando sobre seguro. Quince de ellos fueron arrestados en Alemania y los otros dos en Suiza.

La policía allanó unas 50 dependencias de los presuntos estafadores en Alemania, Austria, Suiza y Reino Unido. Entre objetos y dinero en efectivo la Fiscalía se ha incautado ya de más de un millón de euros. Peter Limacher, comisionado de la UEFA en la lucha contra la corrupción, habló del "mayor escándalo futbolístico hasta hoy" durante la rueda de prensa concedida junto a las autoridades de Bochum. Aseguró que en la UEFA están "conmocionados" por la operación. No obstante, el fiscal jefe de la investigación, Andreas Bachmann, advirtió de que lo visto hasta ahora "sólo es la punta del iceberg". Quizá ocupados en recordar lo que hizo un iceberg con el Titanic, otros funcionarios de la UEFA se negaban ayer a hacer declaraciones.

"Es el mayor escándalo futbolístico", según el comisionado de corrupción de la UEFA

El fiscal asegura que los amaños anunciados son sólo "la punta del iceberg"

Entre los sospechosos se encuentran varios viejos conocidos de la Justicia alemana. Se cree que el berlinés Café King, en el barrio residencial de Charlottenburg, podría ser el epicentro de la trama. Ante Sapina, berlinés de origen croata detenido en Berlín este jueves, ya ocupó portadas de periódicos y una celda en 2005, cuando saltó el escándalo en torno al árbitro Robert Hoyzer, que fue condenado a dos años y cinco meses de cárcel por arreglar resultados para favorecer apuestas. Se trataba entonces de 23 partidos amañados en la Copa y las Ligas inferiores alemanas, una minucia si se compara con los hechos de este año.

De momento, la investigación se ha restringido a los casos de 2009. Durante la conferencia de prensa del mediodía, fiscales y policías aseguraron que no hay jugadores ni entrenadores entre los 17 detenidos. Sin embargo, las páginas web de varios rotativos alemanes señalaban por la tarde a Thomas Reichenberger, Thomas Cichon y Marcel Schuon, que contribuyeron con su mal juego al descenso del Osnabrück a Tercera División. De ser ciertas las informaciones, también ha cambiado el vestuario por el calabozo Kristian Sprecakovic, que jugaba con los Würzburger Kickers en una liga regional bávara. Las detenciones se concentraron en las regiones de Berlín, Núremberg y la cuenca del Ruhr.

La investigación comenzó hace un año en la oficina de lucha contra el crimen organizado de la policía de Bochum, que detectó a la banda internacional de estafadores. Sus integrantes se jugaban "fuertes sumas de dinero", que colocaban "por distintas vías" en diversas casas de apuestas europeas y asiáticas. Para que la inversión saliera rentable, la banda destinaba "diferentes cantidades" a la compra de "jugadores, técnicos, árbitros y funcionarios". El botín estimado hasta ahora supera los 10 millones de euros.

Para despistar a la UEFA, que desde esta temporada cuenta con un sistema de detección de apuestas fraudulentas, y a los investigadores policiales, la banda evitaba el clásico 1X2 sobre el resultado del partido y destinaba la parte de león a apostar sobre aspectos menos llamativos, como la diferencia de goles.

De los 200 partidos en los que "se intentó o se logró" influir mediante el soborno, 32 se jugaron en Alemania (cuatro en Segunda, tres en Tercera y, el resto, en categorías inferiores). También fueron escenario de cambalaches las Ligas de Croacia, Eslovenia, Turquía, Hungría, Bosnia y Austria. En Bélgica y Suiza, los estafadores manipularon el marcador de 17 y 22 partidos de sus respectivas segundas divisiones. Las sospechas también salpican a dos partidos de la selección alemana sub 21. Las buenas relaciones que al parecer mantenían los Sapina con la Primera División turca permitió la manipulación de unos 30 partidos.

Ni la policía ni la UEFA quisieron precisar qué partidos se habían visto manipulados por la trama, aunque el organismo que gobierna el fútbol europeo precisó en un comunicado que "se darán a conocer en el futuro". Ese texto quitaba hierro también a la mancha que este nuevo escándalo supone sobre la joya de la corona de la UEFA, la Champions: "Los pocos partidos europeos que se han visto afectados son de rondas clasificatorias y forman parte de la lista de 40 partidos que la UEFA ya había declarado sospechosos". La UEFA anunció en septiembre que estaba investigando esos encuentros. No es la primera vez que las apuestas ilegales caen sobre el fútbol europeo. Hace dos años la Interpol coordinó una operación en Asia que acabó con más de 400 detenidos por mover 450 millones de euros en apuestas ilegales en todo el mundo. La sospecha se extendió a una treintena de encuentros europeos.

La Fiscalía insistía ayer en que "es probable" que aumente el número de encuentros sospechosos en los próximos días.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 21 de noviembre de 2009