_
_
_
_
Entrevista:ALMUERZO CON... NÉLIDA PIÑÓN

"Hay ONG para todo, salvo para mejorar la política"

Juan Jesús Aznárez

La pasión por el conocimiento de Nélida Piñón (Río de Janeiro, 1937) no se agota en la lectura del Antiguo y Nuevo Testamento, el Corán, los clásicos, y todo lo publicado sobre la vida y la condición humana. La escritora brasileña de origen gallego, incondicional del pulpo y del bacalao desde que les hincó el diente, vibra con Kant y la Grecia de Esquilo, pero también con los cogollos de ventresca, las coquinas y los callos a la madrileña.

"Disfruto comiendo", dice la autora de Corazón andariego (Alfaguara), una obra que combina memoria y creación en la feliz evocación de la saga familiar. "Mire, ése es del PP, ¿no?". Efectivamente, el secretario de Comunicación del Grupo Popular, Esteban González Pons, se sienta cerca, en un comedor abundante en políticos. La sabia nacida en Río de Janeiro no les tiene simpatía: "Hay ONG para todo menos para mejorar la política y a los políticos".

La escritora carioca cree que alemanes o japoneses vibrarán olímpicamente en Río

Miembro de la Academia Brasileña de las Letras y de la Academia de Filosofía, hubiera querido vivir en los siglos que siguieron al cristianismo, cuando aún pervivían los restos paganos. Nélida Piñón es fecunda y tiene una imaginación carburada por el conocimiento que le ordena viajar, salir de casa, recorrer el mundo, y, de paso, comprar tres periódicos en cada capital. "Oscilo entre lo que la realidad me obliga y lo que la imaginación me sugiere".

La exaltación gastronómica le sugiere interesarse por las croquetas caseras y lentejas, y la curiosidad, por la bronca interna en el PP. "¿Quién cree usted que va a ganar entre Rajoy, Gallardón y Aguirre? Soy muy curiosa". "El gallego es muy zorro", le digo. Nélida Piñón quiere saber tanto sobre todo que cuando era niña se sentaba cerca de los ancianos para escucharles. Nunca se daba por satisfecha. "Cuando acababan yo les decía: 'Cuénteme más".

Enamorada de España, brasileña hasta el tuétano, devota del abuelo Daniel, y de sus adorados padres, la novelista de La república de los sueños (1999) es una mujer alegre, tremendamente organizada y proclive a emocionarse con la miseria africana y el maltrato a los animales. "Nunca me he comprado una prenda confeccionada con piel".

Y Río sede olímpica. ¿Cómo se sentirán finlandeses, japoneses o alemanes, en una ciudad tan caliente y desaforada? La autora lo adivina sin asomo de duda: "En estado de gracia. El carioca tiene vocación universal. Carioca no es quien nace, es quien vive. Si te quedas ya lo eres. Río es una ciudad maravillosa".

Lo sabe bien esta mujer con casa en Lagoa, al pie del Cristo, no lejos de Ipanema, donde sus amigos degustarán la próxima Nochebuena un bacalao con pasas cocinado por la anfitriona, y algunas de las exquisiteces y caprichos comprados en España. "Estas sardinillas me han costado 0,90 euros en una tienda de barrio". Nélida Piñón saca la lata de un bolso que contiene una libreta compañera de viaje, el cuaderno de datos e impresiones presente en una obra extensa y profunda, merecedora de varios premios, entre ellos el Príncipe de Asturias 2005.

Piñón vive entre la realidad y lo que la imaginación le sugiere.
Piñón vive entre la realidad y lo que la imaginación le sugiere.CARLOS ROSILLO

La Ancha. Madrid

- Dos panes: 2,90 euros.

- Dos croquetas de la casa: 2.

- Dos cogollos con anchoas: 13.

- Dos croquetas de torta del Casar: 3.

- Dos tazas de lentejas: 6.

- Coquinas: 10.

- Salmonetes: 18.

- Callos: 7.

- Postre: 5.

- Agua, refresco y copa de vino: 9.

Total: 75,90 euros.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_