Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Supremo tumba el plan estrella contra el paro en Cádiz por ocupar una marisma

El polígono de las Aletas iba a ser la salvación para la Bahía de Cádiz. Ubicado en Puerto Real, el Gobierno y la Junta de Andalucía acordaron en 2007 crear un consorcio para hacer uno de los mayores polígonos industriales de España y conseguir 30.000 empleos gracias a una inversión de 300 millones de dinero público. Para ello, el Consejo de Ministros acordó ocupar 287 hectáreas de dominio público marítimo terrestre en el Parque Natural de la Bahía de Cádiz. Pese a las advertencias de la organización ecologista WWF España de que la decisión vulneraba la Ley de Costas, los dos Gobiernos, ambos del PSOE, siguieron adelante. Ahora, el Supremo ha dado la razón a WWF y en una sentencia muy dura tumba definitivamente el plan.

El Supremo considera que los argumentos expuestos por el Gobierno para ocupar el dominio público "son claramente insuficientes", ya que la Ley de Costas, de 1988, sólo permite ocupar la zona pública de playa "para instalaciones que, por su naturaleza, no puedan tener otra ubicación". Es decir, puede haber un faro, un astillero, un puerto, un centro de investigación, pero siempre debidamente justificado. En este caso, el Supremo critica que el Gobierno no hizo un estudio de alternativas para explicar por qué elegía la marisma, algo que considera "inexcusable".

Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF España, se felicitó por la sentencia: "Llevamos años denunciando la destrucción del litoral para satisfacer intereses privados y no puedo entender que el Gobierno ampare estas actuaciones". El Supremo concluye que la ocupación de la marisma se hizo "sin ninguna aportación de datos, análisis y valoraciones comparativas que lo respaldasen" y anula el acuerdo del Consejo de Ministros.

A pesar de la contundencia del fallo, el consejero de Gobernación y vicesecretario general del PSOE de Andalucía, Luis Pizarro, volvió a definir el proyecto como "irreversible". "Esta sentencia no es el fin de Las Aletas. Mantenemos el compromiso. Puede provocar un retraso, pero saldrá adelante", respondió, pese a que no hay forma legal de recuperar el proyecto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de octubre de 2009