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CINE

Alguien no quiere que veas esto

Ander, un drama gay rural en euskera, se pro-yecta en 30 cines en Francia y ninguno aquí. ¿Existe un complot para que las películas raras españolas no vean la luz en nuestra salas?

Un drama gay rural en euskera no tiene fácil distribución. Sin embargo, en Israel, Alemania, Holanda y hasta en Taiwan se verá. ¿Por qué Ander saldrá en Francia con 30 copias y no encuentra espacio en las salas españolas? El debut de Roberto Castón nació de la necesidad de hacer cine sobre "la diferencia diferente". "Las películas de temática gay transcurren en ámbitos urbanos. Y en el campo también hay gays. Los distribuidores extranjeros te agradecen el honor de poder trabajar con tu película. En España, lo más amable que me dicen es: 'Esperaba otra cosa".

El estreno de Shevernatze en una sola sala madrileña la pasada semana no es un milagro, pero casi. Tras ganar el premio a mejor guión en el Festival de Málaga en 2007, sus responsables fueron ninguneados por todas las distribuidoras hasta que decidieron tomar las riendas de su exhibición: alquilaron una sala. "Da igual que tengas Taxi driver", explica su director, Pablo Palazón, "si es diferente, te ignoran". Enrique Costa, de la distribuidora de Avalon, responsable del próximo estreno en salas españolas de La mujer sin piano, de Javier Rebollo, después de su éxito en el Festival de San Sebastián, lo explica así: "En España es difícil hacer hueco entre tantos estrenos semanales. Pocos distribuidores apoyan cintas sin un público objetivo bien definido".

Ante el embudo, muchos son los gestores culturales que desarrollan pantallas de exhibición alternativas y, de paso, satisfacen las demandas del público sin pase de prensa en Cannes. El barcelonés cine Ambigú, por ejemplo, proyecta "el cine que no llega a las salas", seleccionando directamente desde selectos certámenes (Cannes, Berlín, Tokio, Pusan...). En Londres, el Electric Cinema añade a la experiencia tapas de humus en lugar de palomitas. En la Red, MySpace sirve de plataforma para cineastas incipientes mientras fomenta su propio género de películas, de presupesto ínfimo, al que llaman mumblecore. Otro sitio web, TheAuteurs.com, sienta las bases del cine online del futuro: catálogo mundial de cine de autor en streaming de alta definición a cinco euros por película.

He aquí cuatro cintas interesantes que, quizá, nunca verás en salas. ¿Mala pata? ¿Complot? ¿Selección natural?

Ander se proyectará en el festival LesGaiCineMad, y Shevernatze, en el cine Luchana, ambos en Madrid.

El limbo de la distribución

A pesar de su originalidad y reconocimiento en el extranjero, estas cintas ejemplifican el último escollo que asola nuestras pequeñas producciones.

Plaga zombi en Sevilla.

¿Te imaginas a Leonardo Dantés y Kiko Veneno zurrando a muertos vivientes? Pues bien, el sevillano Julián Lara lo ha rodado en Deadhunters: Sevillian zombies. Eso y otras perlas como poner al bailaor Rafael Amargo de cazavampiros en su última obra, Sweet blood. Talento a lo George A. Romero que este ex testigo de Jehová, empleado en una fábrica de tanques y rey de la serie B española, ha sabido exportar con acuerdos de distribución en Estados Unidos, Canadá y Alemania. Aquí se contenta con proyectar en festivales de género. "No hay resentimiento", explica, "aunque sí pediría algo más de riesgo en la distribución española". Vende sus DVD en www.julianlara.com.

Todo en un 'parking'.

Julio de 2006. Un equipo de 20 personas, 2.000 euros de presupuesto y un mes de producción (una semana para el guión, otra para ensayos y dos para rodaje). Escenario: un aparcamiento. Padrino: Roger Gual. Con estas coordenadas, el realizador y guionista David Lillo rodó Parking, original película que "funciona mucho mejor en el extranjero que en España". Proyectada en festivales nacionales e internacionales con gran éxito de público y crítica, David se tuvo que enfrentar a su propio Goliat: "El mundo de la distribución parece inmenso y a pesar de ello no nos ofreció ninguna alternativa". Ahora, con la escuela de cine con la que produjo la película, espera poder colgarla en Internet.

Retrato de un asesino.

Ramírez, la historia de un psicokiller coprotagonizada por Geraldine Chaplin, fue condecorada en la sección de nuevos realizadores del Festival de Sitges 2008. Desde entonces pasea por festivales internacionales (Miami, São Paulo, Karlovy Vary), tiene propuestas de remake en EE UU, fue reseñada en la revista Empire e, incluso, Sundance la tanteó para su programación. Todo gracias al MySpace de la película. Rodada en alta definición y exhibida en digital, no encuentra salas en España. "Viendo lo que se estrena", comenta su productor, Albert Arizza, "es una pena". Esperando que alguien se acuerde de ellos aquí, el equipo prepara su desembarco en EE UU.

'Road movie' castellana.

Por amor (y por el récord Guinness), el protagonista de Shevernatze decide ir en coche marcha atrás de Madrid a Ávila. Una comedia surrealista premiada en Málaga en 2007 y que, desde entonces, buscó distribución por los canales normales. Según Hugo Serra, su productor, "Fox no contestó; Tesela dijo que era demasiado oscura; a Alta Films le gustó, pero pasaron, y así hasta agotar todas las posibilidades". Todo a pesar de un exitoso recorrido por festivales internacionales, el favor del público y una campaña viral en Internet protagonizada por Gomaespuma y Javier Fesser. Al final, milagro, se estrenó la pasada semana en una sala de Madrid. Pero tuvieron que alquilarla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de octubre de 2009

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