Granada avisa a las prostitutas de que deben salir de la calle

La Ordenanza de la Convivencia entra en vigor el día 10

A partir del 10 de noviembre entrará en vigor en la capital granadina la Ordenanza de Convivencia que regula numerosos aspectos de la vida cotidiana. La mayor novedad, no exenta de polémica, es prohibir el sexo en la calle, remunerado o no, aunque sin duda la prostitución callejera será la gran damnificada. Las quejas de los vecinos de la zona norte de la capital, donde ejercen una mayoría de mujeres rumanas, están en el origen de esta ordenanza que convierte a Granada en la primera capital andaluza que prohíbe la prostitución en la vía pública.

Guste o no ya se acabó el tiempo del debate. Han sido casi 18 meses de reuniones entre colectivos, políticos, fuerzas de seguridad y asociaciones tras el encargo que recibió del Ayuntamiento la Oficina del Defensor del Ciudadano de Granada. El respaldo ha sido mayoritario. Los 16 concejales del PP y los nueve del PSOE votaron a favor de la norma, que sólo tuvo la oposición de los dos ediles de Izquierda Unida.

La policía sólo interrumpirá los 'botellones' en pisos si se denuncia ruido
Los mendigos y los 'gorrillas' también serán multados si piden en la calle

Ahora llega el turno de su aplicación. Y para ello el Ayuntamiento planea contar con más agentes en la calle. La Policía Local de Granada tiene en plantilla a unos 550. Para aumentar la presencia policial en la calle, los agentes que custodian edificios serán reemplazados por vigilantes de seguridad privada.

De este modo, y según explica el concejal de Participación y Protección Ciudadana, Eduardo Moral, "podremos pasar de los 40 o 45 agentes que cómo máximo podemos tener ahora en la calle a 55 o 60". En cualquier caso, aclara, "no es que vaya a haber un dispositivo especial para la ordenanza, sino que se aumentarán las patrullas de barrio especialmente y tráfico". Los turnos de noche y fines de semana se reforzarán, pero hay numerosos aspectos de la normativa que sólo se atenderán "bajo denuncia".

Es el caso de los ruidos "innecesarios" en las viviendas. Hay horario para cambiar de sitio los muebles, por ejemplo, y deber de respetar la siesta, así que los portazos, golpes, gritos o saltos en casa no están permitidos a cualquier hora, aunque no habrá agentes dedicados a controlarlo. "Tiene que existir una denuncia previa", asegura Moral. Los botellones en pisos, sobre todo ahora que llega el frío, sólo se interrumpirán si hay vecinos que denuncian el ruido.

Desde el pasado viernes los agentes reciben formación sobre el texto, que imparte el mismo policía local que participó en la elaboración de la norma. Imponer las sanciones, que pueden llegar según la gravedad, hasta los 3.000 euros, corresponde al personal administrativo del Ayuntamiento. "La Policía se encarga del primer trámite", aclara el concejal. El sindicato mayoritario del cuerpo (SIPLG) advierte de la "dificultad" que tendrán los policías para acreditar quién está ejerciendo la prostitución en la calle.

La mendicidad o cualquier forma de pedir dinero -limpia cristales, gorrillas, venta de pañuelos- también será sancionado. Y los mimos o artistas callejeros tendrán que comunicar al Ayuntamiento que van a ocupar la vía pública con sus espectáculos. Sólo en el caso de la prostitución están avisando a las meretrices antes de que entre en vigor la norma. Y es la segunda vez, en verano se identificó a más de 300 y la advertencia provocó su traslado a otras zonas más alejadas, pero como la ordenanza no ha entrado en vigor, han vuelto. A partir del día 10 la historia se repetirá porque antes de sancionar, los agentes tienen que avisar.

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