Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Supremo incorpora a la causa contra Garzón el archivo del caso de Paracuellos

El instructor admite las pruebas del sindicato 'ultra' Manos Limpias

Luciano Varela, el instructor del caso abierto contra el juez Garzón por supuesta prevaricación en la investigación de los crímenes del franquismo, admitió ayer una serie de pruebas solicitadas por el pseudo sindicato ultraderechista Manos Limpias, que ejerce la acusación y que supone una dilación en la resolución del proceso. Varela, sin embargo, aplazó resolver sobre la petición del juez de la Audiencia Nacional de que archive el caso por no existir delito alguno, alegando que todavía no ha concluido la investigación de los hechos.

Una investigación que se prolonga ahora por la misma decisión de Varela de incorporar a la causa, a petición de Manos Limpias, el rechazo de Garzón de una querella por los crímenes de Paracuellos y las normas de reparto de la Audiencia Nacional.

Rechazada la petición del abogado del juez para que se cierre la causa

Sobre ninguna de estas cuestiones existían antecedentes en la causa abierta por el Supremo contra Garzón hasta que el magistrado de la Audiencia Nacional fue interrogado por el instructor el pasado 9 de septiembre. El abogado de Garzón, Gonzalo Martínez Fresneda, se opuso a su incorporación al proceso por considerarlas "innecesarias y perjudiciales".

Lo cierto es que Garzón, en 1998, archivó una querella contra Santiago Carrillo por los crímenes de Paracuellos. La resolución del juez fue apoyada por el fiscal y luego confirmada, primero por la Sala Penal de la Audiencia Nacional y, luego, por la Sala Segunda del Tribunal Supremo. Es un caso sobre el que existe resolución firme y que no tiene relación con el de los crímenes del franquismo puesto que los desmanes del lado republicano ya fueron investigados, perseguidos y castigados, pero es que además tampoco formaban parte de un plan golpista contra la forma de gobierno.

Varela, en cambio, afirma que su inclusión "puede contribuir a esclarecer las circunstancias concurrentes en la decisión de dictar las resoluciones objeto de las querellas origen de las presentes diligencias".

El juez del Supremo ha decidido incorporar también las normas de reparto de asuntos de la Audiencia y de los soportes documentales que contengan las querellas y denuncias sometidas al mismo turno que la que originó el proceso. Sin embargo, hasta ahora nadie había denunciado irregularidades en el reparto de este caso y, si las hubiera habido, nunca serían responsabilidad de Garzón, que es el investigado, sino del juez decano.

Varela, en cambio, no ha considerado que esas diligencias suponen una demora en la instrucción pero ha evitado resolver sobre la petición de archivo formulada por el letrado Martínez Fresneda. Éste sostiene que "es imposible hablar de una prevaricación que haya pasado inadvertida a los 17 magistrados de la Sala Penal de la Audiencia Nacional". Martínez Fresneda destaca que tres de esos jueces formularon votos particulares en defensa de la decisión adoptada por Garzón, y cuando una resolución judicial se interpreta de forma razonable, no puede haber prevaricación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de octubre de 2009