El jefe de la patronal bancaria afirma que el informe Moody's es "confuso"

Martín subraya que la banca supera las pruebas del Banco de España

La banca española, que hasta ahora ha resistido como la mejor los embates de la crisis financiera, se enfrenta ahora al impacto de la recesión entre malos augurios. El peor lleva la rúbrica de la agencia de calificación Moody's. El presidente de la Asociación Española de la Banca (AEB), Miguel Martín, intentó ayer conjurar estos pésimos pronósticos y aseguró que el último informe de Moody's, que alerta sobre el deterioro de los activos de la banca española, "induce a error, confusión y engaño" y que la banca española -al menos la parte que él representa- se encuentra en una situación de solvencia.

Los supuestos en los que se basa el análisis de Moody's "conducen", según Martín, "a pensar que los balances de los bancos no están reflejando sus pérdidas reales". "Eso es falso. Los balances de la banca española -y creo que los de las cajas también- son absolutamente transparentes y no ocultan nada, ya que están hechos de acuerdo con las normas internacionales y bajo la supervisión del Banco de España", defendió durante un coloquio en el Club Financiero de Bilbao.

El presidente de la AEB ve "imposible" la larga recesión que vaticina la agencia

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La agencia de calificación señala en su informe que la banca, al refinanciar la deuda de promotores inmobiliarios y adquirir viviendas impagadas, sólo está "retrasando el reconocimiento de activos morosos" y que existe un agujero de 57.000 millones, que podría llegar hasta los 225.000 millones dentro de cinco años, en el peor escenario.

Según el presidente de la patronal bancaria, estas previsiones son en realidad "un test de estrés" de lo que le ocurriría al sector financiero español, "si la economía se sigue despeñando los próximos años: creciendo el desempleo y cayendo los precios". Martín no entró a criticar la metodología del estudio, simplemente defendió que ese supuesto de crisis tan prolongada es "imposible". Pero, si finalmente lo fuera, Martín le daría la razón a Moddy's. "Si la recesión continuase indefinidamente, ni España ni el sistema bancario podrían resistirlo".

El directivo confía, no obstante, en la credibilidad de las pruebas de estrés o resistencia que el Banco de España obliga a hacer a las entidades con parámetros menos apocalípticos. "Los bancos que yo represento están en una situación correcta según estos tests, por no decir que los pasan con nota", señaló.

Martín recordó que los bancos españoles ganaron 8.000 millones de euros durante el primer semestre y que el año pasado también presentaron ganancias para señalar su buena situación para afrontar el deterioro económico derivado del paro y la morosidad crecientes. Eso no obsta para que la banca española no necesite una inmediata reestructuración, según su criterio.

"Nuestro sistema bancario tiene un exceso de capacidad instalada y debe reestructurarse ya. Hay que anticiparse a los problemas". Lo que no ve necesario Martín es un cambio de modelo, como el que tendrían que afrontar los bancos anglosajones que apostaron por el llamado crédito estructurado fuera de balance. "El modelo español, tradicional, ha funcionado, no ha quebrado. Así que no tenemos por qué cambiarlo".

En cuanto a la reestructuración bancaria en España y teniendo en cuenta el auditorio, principalmente vasco e interesado por la eventual fusión de las cajas de Vizcaya, Álava y Guipúzcoa, el jefe de la patronal bancaria aclaró que AEB no interferirá en cómo las cajas abordan la situación. "La banca no tiene interés en adquirir activos de las cajas ni intervenir en sus fusiones a no ser que las cajas nos lo pidan".

En lo referente a la situación global, Martín ha agregado que hay que ir a "un gobierno económico mundial que impida" que se pueda volver a unas "políticas monetarias laxas que generen nuevas burbujas". La banca española está absolutamente de acuerdo con esta idea, según dijo, pero no es así en todas partes. "Uno de los mayores problemas a los que se enfrenta ahora la economía mundial es que los grandes bancos internacionales que provocaron la crisis no quieren que se corrijan los defectos del sistema que la permitieron".

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 16 de octubre de 2009.

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