Reportaje:Empresas & sectores

Vinos con I+D desde Rías Baixas

Terras Gauda desarrolla patentes con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas sobre la viña y el vino

Hace ahora veinte años, un profesor de formación profesional en el viejo Inem en Pontevedra, José María Fonseca, se entusiasmó con los cursos sobre enología y viticultura. Y tuvo una idea. Levantar una bodega en la Denominación de Origen Rías Baixas. Se puso en la tarea de buscar socios en la zona. Manuel Fernández, presidente de Pescanova o Caixa Galicia. Y nació Terras Gauda. Una bodega nueva cuya nota característica más importante es una estrategia basada en la investigación desde la cepa hasta las levaduras, el vino y la barrica para ofrecer unos caldos gallegos diferentes.

Veinte años es un corto espacio de tiempo para el asentamiento de una bodega. Sin embargo, Terras Gauda en sólo dos décadas se ha colocado en el sector del vino como una bodega punto de referencia en materia de investigación y desarrollo en solitario o en proyectos con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Sobre una facturación de 9,4 millones de euros, los recursos para investigación se elevan a una media del 8%.

La puesta en marcha de la bodega supuso una pequeña inversión inicial de 200.000 euros, a los que se ha sumado una cascada de inversiones en el conjunto del grupo hasta unos nueve millones de euros en Terras Gauda, en la bodega Pittacum en El Bierzo en León y la conservera vegetal A Rosaleira. La bodega tiene en la actualidad 170 hectáreas de viñedos propios, a los que se suman la producción de sus socios y la uva adquirida a otros viticultores.

Los trabajos de investigación del grupo han comenzado por los viñedos con el objetivo de lograr producciones cortas de calidad con una media entre los 5.500 y los 7.000 kilos. La mayor parte de los viñedos se cultivan en espaldera, aunque se han puesto en producción superficies con el sistema de miniparra adecuadas a las condiciones de la zona. En materia de variedades de uva, la bodega ha hecho una apuesta por la recuperación de la variedad caíño, que estaba a punto de desaparecer por ser una uva menos productiva y de las variedades autóctonas más sensibles a las plagas y a las enfermedades. El hecho de que requiera una vendimia tardía supone un riesgo más añadido por las condiciones climatológicas. Hoy, el 95% de esta variedad en Rías Baixas corresponde a viñedos de la bodega.

En colaboración con el CSIC, ha patentado una levadura propia por la que se refuerza el carácter de los varietales La bodega utilizará en esta vendimia esta levadura por primera vez para toda la producción de albariño.

Un segundo proyecto de investigación está enfocado al estudio sobre los tiempos y temperatura para los procesos de maceración.

En colaboración con el CSIC, ha desarrollado un proceso de selección clonal de la uva albariño para lograr una combinación que sea resistente a enfermedades y a las características agronómicas y organolépticas mejores para la bodega.

Terras Gauda trabaja en un proyecto para aplicar a partir de 2010 una red de sensores inalámbricos basada en el sistema de identificación geográfica y en los sistemas GPS para controlar el estado de los viñedos.

La bodega opera en el segmento de los vinos jóvenes con variedades autóctonas monovarietales y ha desarrollado vinos blancos fermentados en barrica. Comercializa anualmente 1,5 millones de botellas. En 2008 aumentó las exportaciones en un 33% y los vinos se venden ya en todos los continentes. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 11 de octubre de 2009.

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