Reportaje:

Poesía y luz en tiempos de pérdidas

La artista belga Joëlle Tuerlinckx juega con el espacio en el Palacio de Cristal

Hay que entrar con cuidado en el Palacio de Cristal del Retiro madrileño para no toparse de bruces con el último trabajo de la artista belga Joëlle Tuerlinckx. Es difícil competir con la arquitectura de este espacio decimonónico y Tuerlinckx ha querido utilizar su principal elemento, la luz, a su favor. Más bien ha recreado la que entra en tromba por las vidrieras con tres haces de hilos de materiales diferentes -nailon negro, fibra naranja y plástico transparente-, iluminados por el sol en distintos momentos del día.

Lynne Cooke, subdirectora del Museo Reina Sofía y comisaria de la instalación y de la exposición de la artista (que se exhibe al mismo tiempo en el edificio Sabatini de la misma institución), señala que las intervenciones de esta creadora, que ha explorado la relación entre espacio y tiempo en toda su obra, pueden parecer a primera vista "evasivas, insustanciales y modestas". Pero, a medida que se aproxime, el visitante verá cómo los haces de hilos se convierten en rayos de luz y descubrirá en la base de cada uno una brújula. El subtítulo de la instalación del Palacio de Cristal, Reflexión sin sol/Proyecciones sin objetos, no es casual: "Los haces de luz y las brújulas de Tuerlinckx no funcionan como un reloj solar, no son funcionales. Son una traducción poética que nos invita a enfrentarnos de otra forma con el mundo", explica Cooke. "Vivimos una época en la que los referentes se han perdido. Espero que este trabajo contribuya a recuperarlos. La poesía es lo único que nos puede hacer viajar en medio de este sentimiento de pérdida", dijo la artista ayer en el Retiro.

Tres haces de hilos se convierten en rayos de sol al acercarse a ellos

Manuel Borja-Villel, director del Reina Sofía, encuadró ayer a la artista en la tradición artística de la crítica institucional y de la representación, que tiene en el también belga Marcel Broodthaers una figura clave. Pero precisó que la obra de Tuerlinckx es "sensual, bella, poética en el sentido literal de la palabra" y que la artista no se ha limitado a recibir esa tradición, sino que le ha "dado una vuelta". Lo que la caracteriza, dice Borja-Villel, es la idea de vacío, la asociación al silencio, al no decir, al no hacer cosas en una época de consumo: "Es una obra que siempre cuenta con el elemento de lo infraleve, de lo que es difícil de aprehender".

Joëlle Tuerlinckx. Crystal times. Reflexión sin sol / Proyecciones sin objeto. Palacio de Cristal y Museo Reina Sofía. Hasta el 22 de febrero de 2010.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0010, 10 de octubre de 2009.

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