Análisis:Cosa de dosAnálisis
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Culpables

Los culpables, evidentemente, son ustedes: los lectores. Por resabiados y marisabidillos.

Supongamos, por un momento, que esta columnita fuera leída por bastante gente y tuviera una cierta influencia. Ya, ya sé que es mucho imaginar, pero usted, hipotético lector, tiene hechuras de fantasioso sobrado de tiempo: no es por acusar, pero está entreteniéndose con unas divagaciones escondidas en las páginas de televisión.

Digamos que al columnista le pareciera adecuado pegarle un palo a Zapatero, por los motivos que fuera: hay un montón. Hace unos meses era muy cómodo pegar palos al Gobierno desde este rincón semiclandestino. Ahora, ya no. Porque viene el lector resabiado y dice: claro, como Zapatero le ha hecho la puñeta a PRISA (grupo editor de este periódico, etcétera) con la TDT de pago, sale el sicario éste con la orden de morder. Y uno se corta.

Habría otras dos opciones. Una fácil, María Dolores de Cospedal, porque sigue con el disparate de hablar de espionaje sin pruebas (el disparate, ojo, es la falta de pruebas); otra, facilísima: Federico Trillo, porque, haga lo que haga, sigue siendo una de las razones más sólidas para no votar al PP. Vale. Algún lector habría que dijera: claro, como en los editoriales se meten con Zapatero, le mandan a éste que compense un poco. Y uno se corta.

Por supuesto, en estas páginas siempre cuela la coartada televisiva. ¿Y si pusiéramos a caldo a Risto Mejide y su G-20? Saldría el puñetero lector diciendo: claro, con lo que está cayendo, el listillo éste escurre el bulto.

Como último recurso, en esta columna se podría criticar la línea editorial del propio periódico, con TDT o sin TDT. Por desgracia, resulta inviable. Porque el columnista comparte, en el caso que nos ocupa, la línea editorial.

El culpable, ya está dicho, es el lector. De acuerdo, se podría hablar sobre lo que ha hecho el periodismo para suscitar tanta sospecha, pero no bastarían estas 380 palabras.

Hablando de periodismo: para Antonio Rubio, subdirector de El Mundo y veterano reportero de investigación, un fiscal pide tres años de cárcel por "revelación de secreto". Pues vaya. Para una vez que alguien hace su trabajo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 18 de septiembre de 2009.