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Entrevista:LA JEFA DE TODO ESTO ISABEL ROSSELL

"Ha sido una decisión impopular"

La directora de Archivos y Bibliotecas de la Comunidad dice que ha cerrado dos centros de lectura porque no cumplían los mínimos de calidad

Acaba de llegar de vacaciones y confiesa que aún está aterrizando, pero se le ha acabado el tiempo para relajarse. Malcome un pincho de tortilla en su despacho; son las cinco de la tarde y aún no ha almorzado. Isabel Rosell (Barcelona, 1958) dirige -en sintonía con la política de amortización de puestos de los altos cargos del Gobierno de Esperanza Aguirre- lo que, según ella, "podrían ser perfectamente tres direcciones generales distintas": los archivos, museos y bibliotecas de la Comunidad de Madrid.

Áreas muy diversas que incluyen la conservación de los más de dos millones de documentos del archivo regional, la gestión de 260 bibliotecas y cuatro salas de exposiciones. Un total de 76 millones de euros de presupuesto y 800 personas a su cargo. Todo ello se resume en "todas las horas posibles de trabajo", con jornadas que, habitualmente, se alargan hasta 12 horas. ¿Cómo puede con todo? Para Rosell, que inició su carrera como periodista en los suplementos dominicales de El Periódico de Cataluña y La Vanguardia "no hay otra fórmula que trabajar muchísimo, tener muchas ganas y planificarse muy bien".

"Es imposible que Madrid ofrezca tan pocos espacios para sus artistas"

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Tras dos años al frente del gabinete de prensa de Gas Natural y tras su paso por la editorial Planeta, Rosell aterrizó en Madrid en 2007. No se atreve a hacer balance porque para evaluar los proyectos de su gestión "se necesita tiempo", pero no duda en felicitarse por la creación hace un año del Centro de Arte Dos de Mayo en Móstoles, un proyecto que costó más de 10 millones de euros y que acoge las más de 1.300 obras de la Colección de arte contemporáneo de la Comunidad. "Decidirse a descentralizar la oferta de arte contemporáneo del centro de Madrid fue una decisión muy valiente", afirma con orgullo.

En la línea de fomentar la carrera de los jóvenes artistas -una de sus prioridades-, el centro persigue la creación de redes que pongan en contacto a todos los colectivos que trabajen en el arte contemporáneo. Buscan los artistas más emergentes, incluyendo a los graffiteros. "Cualquier tipo de lenguaje artístico tiene que tener cabida", afirma Rosell.

Su apuesta por las jóvenes promesas no acaba ahí. Una novedad para el año que viene: la construcción, en colaboración con el Ayuntamiento de Getafe, de espacios subvencionados para que los artistas tengan un lugar donde poder trabajar. "Es imposible que Madrid tenga tan poca oferta de espacios públicos para sus artistas. Los jóvenes salen de la facultad y no es que no tengan dónde exponer, es que no tienen dónde crear".

La voz grave de Rosell no se corresponde con la menudez de su físico, pero sí con la seguridad con la que habla. El fomento de la lectura es otra de sus prioridades. Este verano ha sido centro de la polémica por el cierre de dos bibliotecas en el barrio de Salamanca. Reconoce que fue una "decisión impopular", pero asegura que fue valiente. Para la directora fue una cuestión de calidad del servicio. "Esas bibliotecas no estaban a la altura de las exigencias mínimas de la Comunidad". "Ahora los vecinos ya no podrán ir en pijama a la biblioteca y tendrán que caminar un poco más de un kilómetro, pero las ventajas serán incomparables", anuncia.

Rosell habla con firmeza y difícilmente desvía su discurso. Sabe lo que quiere decir y lo que no. La palabra "valiente" surge varias veces en la conversación aunque, probando a ser modesta, ella dice que "sólo hace bien su trabajo". Se muestra orgullosa de sus éxitos y no confiesa fácilmente las asignaturas pendientes de su gestión. "No fallamos en demasiadas cosas. Quizá nos falta agilidad y quién tuviera más presupuesto ahora que estamos todos contenidos, pero estamos haciendo un buen trabajo".

En las últimas semanas su dirección se relame ante tanta cifra positiva: el aumento en un 30% de los préstamos del Bibliometro, los 17.000 préstamos alcanzados en dos años con el servicio de Telebiblioteca, los casi dos millones y medio de libros dejados durante 2008, un 4,6% más que el año anterior.

¿Y qué libro le recomendamos a Esperanza Aguirre? Piensa tan largo y tendido que contesta por teléfono una hora después para decidirse por La Correspondencia, de Joseph Roth. "Es un poco tocho pero le puede gustar. A la presidenta le gusta mucho la historia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de agosto de 2009