"En el riesgo radica la riqueza"

Chema Madoz reflexiona para EL PAÍS sobre su muestra en Zarautz - "Cuando cuelgas una foto, es algo de lo que te desprendes"

El arte habla de la realidad, pero también del artista. La fotografía de Chema Madoz (Madrid, 1958), una cincuentena de cuyas últimas obras se expone este mes en el Photomuseum de Zarautz, refleja una visión pragmática y dual de la realidad junto con una personalidad reflexiva y crítica.

"Siempre me ha sorprendido que llame la atención", asegura cuando es preguntado por su extrema fidelidad al blanco y el negro. Madoz, quien no pudo asistir a la inauguración de su muestra el pasado 21 de julio y ahora la comenta para EL PAÍS, defiende la intemporalidad que aporta una fotografía de estas características y afirma que "el color define una fecha, el momento". Además, los nexos entre objetos que marcan su obra resultan más eficaces al llevarlos a un mismo plano.

La muestra permanecerá en el Photomuseum hasta el próximo 30 de agosto
"En las imágenes hay que despojarse de lo que no es imprescindible"

La sencillez a la que apela con la carencia de colores en sus imágenes parece el reflejo de sus intenciones. Madoz expresa sin reservas su objetivo de comunicar, de dejarse de rodeos y de llamar la atención de quienes observan su trabajo. El magnetismo de su obra y el minimalismo complejo que muestran sus fotografías suponen un ejemplo de hablar en silencio.

Madoz ha sido considerado fotógrafo tanto como escultor y poeta a partes iguales. Sus metáforas visuales, muchas arriesgadas, dejan abierta la puerta a la libre interpretación, algo que supone un riesgo en el que, precisamente, "radica su posible riqueza". "En cuanto cuelgas una foto en una exposición, es algo de lo que te desprendes", indica.

Ante esta idea, Madoz reafirma su intención de dirigir la interpretación del receptor mediante pistas claras, aunque defiende su decisión de suprimir recursos como los títulos de las piezas. La comunicación efectiva con los mínimos elementos posibles es su objetivo: hay que "despojarse de lo que no es imprescindible", lo cual influye en los colores, el equipo o el número de objetos que se emplean en la composición.

Los fondos también han tendido a la desnudez en el camino evolutivo de la obra del Premio Nacional de Fotografía de 2000, un intento más de "depurar ese ejercicio de comunicación", de lograr una mayor eficacia.

¿Escultura o fotografía? "Todas las partes del proceso me interesan". Madoz se sumerge en las diferentes claves artísticas que exige cada momento de la creación y destaca su empeño en ver "dónde está el ejercicio artístico". Su interés por la representación de las composiciones y no por presentarlas físicamente en las muestras se basa en un afán por subrayar la imagen y el factor inalcanzable de dichas esculturas.

Sus imágenes suponen "una realidad recreada", en cierto modo estéril a lo humano que invita a la reflexión y a la comunicación interpretativa con la obra. La muestra del Photomuseum permanecerá abierta hasta el 30 de agosto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 13 de agosto de 2009.

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