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Reportaje:

"¡Un fuerte aplauso por Jarque!"

Unos 14.000 aficionados pasan por la capilla ardiente para dar el último adiós al jugador del Espanyol - Todo el mundo del fútbol muestra apoyo y cariño a su familia

Tuvieron un instante de intimidad. La familia de Dani Jarque (26 años), fallecido súbitamente en la noche del sábado, pisó el nuevo estadio del Espanyol cuando se asomó el sol. Hasta las 10.00, cuando llegaron los amigos íntimos a la capilla ardiente improvisada en el palco presidencial; cuando abrieron de nuevo la puerta 21 -dorsal de Jarque- y los aficionados se presentaron en el santuario blanquiazul del futbolista. "¡Un fuerte aplauso por Jarque!", se gritaba cada cierto tiempo. Y la gente rompía en palmas y llantos.

Escondida en sus gafas, apareció Jessica, la mujer de Jarque, por el santuario de la puerta 21. La gente, descompuesta por el dolor, le dedicó una ovación silenciosa, tierna. Después pasó su hermana, sin ser reconocida y empapándose de los mensajes de amor. Y, por último, los padres, cogidos del brazo, con el corazón encogido, pero reconfortados por el afecto masivo. "Esto nos hace fuertes", recordaban la noche anterior, cuando un portavoz de la familia leyó un comunicado. Se sucedieron las muestras de cariño durante todo el día, hasta el punto de que tuvieron que acomodar más espacios del estadio para colocar las decenas y decenas de coronas de flores de las personas, las peñas y los clubes, como Numancia, Córdoba, Rayo Vallecano, Málaga, Girona, Cooperativa de Sant Boi -primer equipo de Jarque-, Barça, Madrid... "¡Un fuerte aplauso por Jarque!".

El goteo de jugadores, muchos de los cuales compartieron vestuario con Jarque, no cesó durante la jornada. En la capilla ardiente, que a lo largo del día acogió a más de 14.000 aficionados -la fila daba vuelta a la mitad del estadio-, también se vivió con intensidad y apego. Sobre las 14.30 llegó Florentino Pérez, el presidente del Madrid, con Raúl, que se mostró de lo más cariñoso con la familia Jarque. Instantes después llegaron Joan Laporta, el del Barcelona; parte de la directiva; el técnico, Pep Guardiola, y los jugadores Valdés e Iniesta. También lo hicieron personalidades de todos los clubes (Sevilla, Valencia, Villarreal, Getafe, Betis, Zaragoza...) para tratar de reconfortar a una familia y una plantilla tristes, abatidas. "Nosotros lo vivimos hace dos años. Tienen que estar muy unidos para tirar esto hacia adelante", sugirió Palop, del Sevilla, que perdió a su compañero Puerta en el verano de 2007. "El plantel está tocado y no sé qué medicina sirve para esto. Pero confío en que lo superen -el equipo regresará a los entrenamientos mañana- y vuelva a competir como acostumbra", añadió Daniel Sánchez Llibre, máximo dirigente del Espanyol, que agradeció a todos el apoyo. "Me ha quedado claro que en el deporte no hay colores", convino. Nadie quiso perderse el adiós a Jarque.

"Era el arquetipo de jugador al que siempre tendremos en cuenta en nuestros corazones", pronunció Ángel María Villar, el presidente de la federación española. "He tenido la suerte de conocerlo. Un tipo extraordinario", resolvió Ernesto Valverde, ex técnico del Espanyol ahora en el Villarreal. Albelda fue más reivindicativo: "Es un palo muy duro. Pero, si se pudiesen hacer controles más exhaustivos y más a fondo, sería un respiro para todos". También habló Lotina (Deportivo), que le dirigió como blanquiazul: "Era un chico excepcional. Me quedo con el saludo a sus padres, el momento más duro. Son más jóvenes que yo, así que podéis imaginar lo que se le pasa a uno por la cabeza". El club, como respuesta, estudiará poner el nombre del estadio al jugador y retirar su dorsal, además de organizar un partido de homenaje en el que juegue un futbolista de cada equipo de Primera División.

Poco a poco, se vació de gente el santuario de la puerta 21, con fotos, banderas y objetos de todo tipo, como botas, peluches, paraguas, balones, zamarras de cientos de equipos, baberos... Entonces, la familia y los allegados realizaron una misa con un toque musical escogido y se llevaron el cuerpo al tanatorio para la incineración.

"En la historia del Espanyol hemos tenido muchos golpes duros y siempre hemos sabido resurgir. Debemos hacer lo mismo", defendió Pedro Tomás, el director general. "Deportivamente, una pérdida como ésta es grande. Pero hay que sobreponerse. La vida sigue. Por más duro que sea", añadió Sánchez Llibre; "estoy orgulloso de un ser el presidente del club y de los aficionados. El Espanyol tiene mucha más fuerza de lo que nos esperábamos todos".

Seguramente retirarán las camisetas, pancartas y demás ofrendas en estos días. Pero frases quedarán en la memoria. "Dios ha creado un equipo para que tú juegues en él y seas su capitán. Te ha convocado, Dani. Juega como sabes en el equipo celestial. Eterno capitán. Eterno 21", rezaba uno. "¡Un fuerte aplauso para Jarque!".

Cuatro ministros implicados

Terminal 2, zona corporativa del aeropuerto de El Prat. A las 3.40 de ayer aterrizó en Barcelona el primer avión desde Florencia. Bajaron el presidente del Espanyol, Daniel Sánchez Llibre; una amplia comitiva del club, en la que se encontraban el delegado y el médico del equipo, y Rafel Niubó, secretario general de la vicepresidencia de la Generalitat. Media hora y dos aviones después -en el primer vuelo llegó un órgano para un transplante-, aterrizó el cuerpo de Jarque en un aparato de hélices especial y acomodado para el féretro. El 21 estaba en casa. "Gracias al apoyo del Gobierno y de la Generalitat. Entre todos hemos logrado que el cuerpo de Jarque esté con nosotros", dijo el presidente, tan agotado como afectado.

Cuando faltaba el sello sanitario de la fiscalía y el pasaporte mortuorio, que dependía de las autoridades de Florencia, intervino Josep Antoni Duran i Lleida, presidente de la Comisión de Exteriores del Congreso de los Diputados. Presionaron además el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y Francisco Caamaño, ministro de Justicia, para agilizar la rápida ejecución de la autopsia. Imprescindibles fueron las gestiones del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, para resolver los últimos trámites burocráticos y lograr que el aeropuerto de Florencia no cerrara el espacio aéreo -lo hace a las 22.00- en toda la noche. "Unos papeleos para solucionar en nueve o diez días se resolvieron en 48 horas", concluyó Pedro Tomás, el director general del Espanyol.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de agosto de 2009

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