Granados acusa a Prada de ordenar contravigilancias cuando era consejero

El actual responsable de Interior asegura que él sólo mantuvo el dispositivo

El consejero de Presidencia, Interior y Justicia de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, utilizó ayer un improvisado encuentro con los medios de comunicación para lanzar varias acusaciones contra su antecesor y diputado regional del PP, Alfredo Prada. Éste, según Granados, ordenó montar contravigilancias en su domicilio mientras era responsable de Interior y Justicia. Un grupo de guardias civiles se encargaba de controlar su domicilio y los lugares a los que iba. Prada, que se encuentra fuera de Madrid, de vacaciones, declinó hacer declaraciones. "Todo eso se aclarará en los tribunales", dijo.

Hace seis meses que EL PAÍS destapó que agentes contratados por la Comunidad de Madrid se dedicaban a vigilar a altos cargos, como Alfredo Prada o el vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, rivales políticos de la presidenta regional, Esperanza Aguirre. Los guardias civiles trabajaban en la Consejería de Presidencia e Interior y estaban a las órdenes del director general de Seguridad de la Comunidad de Madrid, Sergio Gamón. Éste tendrá que declarar como imputado dentro de un mes en el juzgado que instruye el caso por malversación de fondos públicos.

El consejero sobre Cobo, vicealcalde de Madrid: "La cara es el espejo del alma"

Los posicionamientos de los teléfono móviles de los guardias civiles coinciden al detalle, en hora y lugar, con los actos en los que participó Prada en sitios tan dispares como el municipio de Chinchón, algunos hoteles de la capital o el propio domicilio del diputado regional.

Estos detalles no bastaron al consejero de Presidencia, que lanzó una acusación directa contra Prada, días después de que los tres guardias civiles imputados prestaran declaración en el juzgado. Granados había mantenido silencio durante todo este tiempo. "Nosotros sólo mantuvimos la vigilancia que él tenía mientras era consejero. Sólo basta con ir a su casa y preguntar a su portero si había técnicos de la Comunidad de Madrid que vigilaban su casa o que miraban su piso antes de que él entrara y saliera. Mantuvimos el servicio y cambiaron las personas. Nada más", explicó Granados. "Las labores que los técnicos de seguridad de la Comunidad de Madrid han venido haciendo son las mismas que se venían haciendo con anterioridad, incluso con el señor Prada como consejero de Interior. Todas son perfectamente legales", mantuvo el consejero.

Granados también atacó a su compañero de partido y vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo. Éste le exigió la semana pasada que contara todo lo que supiera o al menos todo lo que iba diciendo que sabía sobre determinadas personas. Granados lanzó ayer un enigmático: "La cara es el espejo del alma". Cuando fue requerido para que lo explicara, se limitó a sonreír y a dar por zanjada la cuestión. No hubo respuesta.

El diputado regional Alfredo Prada declinó ayer responder las acusaciones de Granados. Se limitó a decir que estaba de vacaciones fuera de Madrid y que todo el caso se solucionará por parte de la justicia.

Fuentes cercanas al ex consejero recordaron que Prada sólo tenía un servicio de contravigilancia puesta por el Ministerio del Interior, como correspondía a su cargo. A ello se unió que su nombre apareció en papeles incautados a la banda terrorista ETA. Además, el servicio de contravigilancia no supone un seguimiento al minuto y en todos los puntos que visite un político a lo largo de un día, recordaron las citadas fuentes.

Francisco Granados y Alfredo Prada.
Francisco Granados y Alfredo Prada.RICARDO GUTIÉRREZ

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 04 de agosto de 2009.

Archivado En:

Te puede interesar

EmagisterFORMACIÓN CON DESCUENTO

Lo más visto en...

Top 50