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Reportaje:

Un descosido en el escudo

Las deudas obligan al Zaragoza a vender a Zapater, su capitán, al Génova

Mordiéndose los labios y con los ojos vidriosos, Alberto Zapater (Ejea, Zaragoza; 1985) aguantó un rato en la banda, observando a sus compañeros acabar el entrenamiento en Navaleno (Soria). "Me han dicho que me pare", explicó. Y soltó alguna lágrima. Hace dos años le ocurrió algo similar. Fue en Mallorca. "Siento en el alma este descenso", acertó a decir. Son los dos únicos momentos malos de Zapater en el Zaragoza: bajar a Segunda y su reciente traspaso. Se marcha al Génova -el club italiano ha pagado 4,5 millones de euros- por cuatro temporadas a razón de 1,2 millones anuales. "Tengo un nudo en la garganta", comentó por teléfono mientras se despedía de su familia y embarcaba en el vuelo Zaragoza-Bérgamo.

Para Zapater, que ayer pasó el reconocimiento médico con el equipo italiano, no hay nada como el Zaragoza. "Es el mejor club del mundo", proclama. Siempre lo pensó. Es socio desde que nació y a los 12 años abandonó su pueblo, Ejea, para ir a vivir a casa de sus tíos y jugar en el equipo de sus sueños. En 2004 debutó en el primer conjunto. "Es un futbolista con mucho recorrido. Tiene un poco de todo y no le falta de nada", le definía por entonces el técnico Víctor Muñoz. "Es un pulmón", añadió Víctor Fernández, el entrenador que le sacó del medio centro para darle el lateral derecho. No estaba menos contento con él Marcelino, el actual preparador del Zaragoza. Pero cedió ante las pretensiones de la directiva y la secretaría técnica, con las arcas vacías -la entidad tiene unos 100 millones de euros de deuda- y ante una nueva temporada en Primera. "El desarrollo de su carrera aconsejaba el traspaso como la mejor solución para todos", asegura el presidente, Eduardo Bandrés. Como antes lo hicieran los canteranos y también emblemas del club, como Cani y Lafita, ahora se marcha el capitán con 207 partidos y una Supercopa de España.

El Génova, bajo el mandato del empresario juguetero Enrico Preziosi, ya se ha gastado cerca de 60 millones este año, más que ningún otro equipo del calcio, favorecido también por las ventas de Diego Milito y Motta al Inter. Zapater llega avalado por el técnico, Gasperini, y la recomendación de Milito, ex zaragocista. Su relevo en el equipo aragonés lo toma el canterano Ander Herrera, joven centrocampista que ya brilló en Segunda la temporada pasada. La Romareda se despidió del capitán en el último partido de Liga con el cántico de "Zapater, te quiero". "El escudo del Zaragoza lo llevo muy dentro. Quizá mi salida sea lo mejor para todos", apunta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 31 de julio de 2009