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Reportaje:

Los fabricantes tienen la palabra

La decisión de preinstalar Chrome o Windows 7 en los 'netbooks' es la clave

La pugna entre el Chrome OS de Google y el Windows de Microsoft puede reeditar otras viejas rencillas tecnológicas como el VHS y el Beta en vídeo; el HD DVD y el Blu Ray, en los DVD. De hecho, la empresa que fundó Bill Gates comenzó su imperio precisamente cuando rompió con IBM, con la que había desarrollado el sistema operativo OS2, y se lanzó a construir Windows.

Un programa puede ser muy eficiente, pero si los fabricantes no apuestan por él está destinado al limbo de los justos. Chrome es el aspirante y, por tanto, quien tiene todo por demostrar. No lo va a tener fácil. Más del 90% de los netbooks (ultraportátiles) están equipados con Windows XP. Cuando comenzaron a comercializarse el 18% salió con Linux. Pero pronto los fabricantes decidieron sustituirlo por las quejas de los usuarios ante la incompatibilidad con muchos programas (entre ellos, los de Microsoft).

Las ventas de ultraportátiles se duplicarán este año en España

Google quiere protegerse. El equipo que desarrolla Chrome OS, algunos de cuyos ingenieros proceden de Microsoft, está trabajando codo con codo con los fabricantes para que el resultado sea el óptimo. Entre ellos están Acer, Adobe, Asus, Freescale, Lenovo, Qualcomm, HP, Texas Instruments y Toshiba.

"Google Chrome es sin duda el anuncio de un producto apasionante y por eso merece toda nuestra atención, así como un estudio en profundidad de su potencial desde el punto de vista de los consumidores. En Acer estamos interesados en cualquier producto o servicio que mejore la experiencia general a la hora de usar nuestros productos", señala Antonio Papale, presidente de Acer España. "Seguiremos de cerca el desarrollo de Google Chrome, así como la evolución de la estrategia de cada producto de Google".

Por su parte, Alberto Ruano, director general de Toshiba España, opina que "Chrome está pensado para hablar con Internet y sólo para netbook. Toshiba está haciendo las pruebas con Google, como también ha trabajado con Microsoft. Ahora bien, quien verdaderamente va a decidir si se monta o no es el mercado. Si el mercado lo demanda, porque la gente se lo baja de Internet y ve que funciona, los fabricantes lo preinstalarán en sus equipos".

En el post del blog oficial de Google donde se anunció Chrome para el otoño de 2010, Sundar Pichai, vicepresidente de gestión de productos, y Linus Upson, director de ingeniería, justificaban el lanzamiento en que "los sistemas operativos sobre los que se ejecutan los navegadores se diseñaron en una época en la que no había Internet", y aseguraban que con Chrome los usuarios podrán olvidarse de "virus, malware y actualizaciones de seguridad".

Sus palabras no eran inofensivas. Los detractores de Windows siempre le han acusado de lento y, sobre todo, de inseguro.

La filosofía de Google es que al estar la mayor parte de las aplicaciones alojadas en la Red (en lo que se conoce como la nube o cloud computing), su Chrome permitirá un arranque y un acceso a Internet mucho más rápido.

El vicepresidente de Producto en Microsoft, Mike Nash, tiene otra visión: "Windows 7 funciona mucho más rápido que Vista. Hace tiempo que no se lograba desarrollar una versión de Windows capaz de ejecutarse mejor que la anterior por las nuevas facilidades que incorpora. Y con la versión especial para netbook se ejecutará aún más rápido. De Chrome no puedo opinar. Por ahora es sólo una nota en un blog".

La jugada de Google de centrarse en los netbook no es tampoco despreciable. Estos portátiles de bajo coste ya suponen en España la cuarta parte de las ventas totales de ordenadores, pese a tener apenas un año y medio de existencia, mientras que las de PC se desplomaron un 14% en 2008. Para 2009, se espera que las ventas de netbook se dupliquen y la de los portátiles caigan. Si además Chrome tiene éxito, Windows vería cerrada su puerta para Office en estos aparatos, ya que no es compatible con Linux.

Y, por último, está Apple, por ahora un convidado de piedra en esta guerra. Google es socio de Apple y, de hecho, su consejero delegado, Eric Schmidt, está en el consejo de la primera. Pero Google, con su Android, compite directamente con el iPhone, y ahora lo va a hacer con Chrome, frente al Mac OS. La amistad de los alternativos se complica. Y, por supuesto, Microsoft, se frota las manos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de julio de 2009