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Reportaje:Talentos

Voces de mujer a ritmo de folk

Una nueva generación de jóvenes cantantes invade la música española

Algo se mueve en la música española. Esta vez son las chicas las que marcan el ritmo. En sólo un año varias mujeres, de voces cálidas y guitarras acústicas, han florecido en la escena underground. Como buena generación, lo primero que han hecho todas es negar que tal movimiento exista. Pero los nombres están sobre las tablas. A saber. Russian Red, Anni B. Sweet, Alondra Bentley, Lidia Damunt, La Bien Querida, Zahara, Laura More...

Con ligeros matices, todas tienen muchas características en común: son chicas, jóvenes -muchas no superan los 25-, guapas, acaban de publicar sus primeros discos, muchas cantan en inglés -pocas en castellano- y toman la música folk como punto de partida. ¿Somos todavía tan machistas que sorprende que las chicas también toquen la guitarra y canten?

Son chicas, muchas interpretan en inglés y acaban de publicar su primer disco

Es lo que piensa el músico Mauro Canut. "Me parece muy bien que exista este nuevo movimiento, pero además es un error disfrazarlo de vanguardia, música alternativo o indie, porque lo que hacen ahora estas chicas ya lo hacían en España María Ostiz, Cecilia o Mari Trini hace 30 años". A excepción de Cecilia, ésas no son las principales influencias que citan. En su lugar hablan de Cat Power o Feist.

Pero ¿cómo llamar a esta nueva generación de cantautoras? Los más eruditos -y cursis- hablan de movimiento neo folk. Otros, como un A&R discográfico -es decir, un cazatalentos- que prefiere quedar en el anonimato, las llama "las lloricas". El músico y productor de 28 años Brian Hunt, cántabro de raíces británicas que ha trabajado con tres de ellas -Russian Red, Anni B Sweet y Alondra- tiene una amplia perspectiva: "Está claro que hay un movimiento. Un amigo, en broma, y sin querer ofender a nadie, lo llama menstruapop. Son una generación que no ha vivido este tipo de música, que tiene más que ver con nuestros padres", explica. "Y no es una moda pasajera. Son chicas que con 15 años no escuchaban techno de los noventa, sino a Carla Bruni. Al crecer han seguido esa línea". "Es el triunfo de la sencillez", añade el también productor Carlos Jean, que ha trabajado con la jienense y pariente de Joaquín Sabina, Zahara. "Sirve para contrarrestar la manera ostentosa y ficticia con la que la televisión trata a la música. Estas chicas buscan lo real de un cantante, que te pueda cantar al oído".

Las dos más conocidas son Russian Red -Lourdes Hernández, madrileña de 23 años- y Anni B. Sweet -Ana López, malagueña de 22 años-. La primera ha vendido casi 20.000 ejemplares de su primer disco I love your glasses. La segunda acaba de agotar la primera tirada -7.000 discos- de su también primer álbum Start, restart, undo. Las dos mantienen una discreta competencia de andar por casa. Son como las Oasis y Blur de las cantautoras españolas. "Podría haber cierto pique, aunque me consta que no se critican la una a la otra", precisa Brian Hunt. "Que me comparen con Russian Red me gusta", explica Anni esquivando la polémica. "No hemos coincidido, pero lo que hace ella me gusta. Y su disco me encanta". Russian Red es más directa: "Ojalá pudiese dar una opinión sobre Anni, pero es que no me he escuchado su disco".

El movimiento se extiende por España. Hay madrileñas, murcianas, catalanas... No están tan solas como estuvo Christina Rosenvinge en los noventa. "Me sorprende que no hayan salido antes", asegura la compositora. "Hasta ahora me sentía un poco sola porque la música, nos guste o no, es un mundo de hombres. Críticos, A&Rs, técnicos... Las chicas sólo dominan en el tema de managers, que es como una extensión del papel maternal. Ésta me parece una generación estupenda pero lo cierto es que echo de menos chicas haciendo rock y no sólo folk. El rock también es femenino".

¿Podrían ser estas chicas un buen filón para las discográficas en busca de clichés? Responde Mauro Canut: "No, porque lo curioso es que antes era la música comercial la que copiaba lo indie. Ahora es al revés: el mundo indie va por detrás de la música mayoritaria o comercial. ¿O es que Amaral, Bebe o Amaia Montero no son chicas que cantan?". Russian Red es prudente con el futuro: "Chicas con buenas canciones ha habido siempre. Creo que hay que esperar un tiempo para ver si esto es una moda o un movimiento real". En el segundo disco nos encontraremos. El 6 de julio Alondra Bentley, Laura More y Lidia Damunt actúan en el festival La Mar de Músicas, en Cartagena.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de julio de 2009